Dicen que la victoria es la manta que todo lo tapa, y como quiera que en estos meses de invierno todo lo que sea abrigarse viene bien, hay que dar como muy bueno el triunfo que la Gimnástica Segoviana consiguió frente al Coruxo devuelve al conjunto azulgrana al ‘calorcito’ de los puestos de permanencia, haciendo que se pasen de puntillas por determinados aspectos en el equipo sobre los que hay que trabajar muy duro.

De entrada, Manu González tiró de sentido en la lista de convocados, dejando fuera a Rubén que todavía no tiene el ritmo de competición, a Cidoncha que no había podido entrenar durante toda la semana, y a Borao porque sobraban jugadores de corte atacante, poniendo en liza a un once con Manu ejerciendo de único pivote defensivo, más una línea de tres por delante con Rafa Llorente, Nogueira y Szymanowski, y Conde haciendo pareja con Fran Adeva.

BIEN HASTA EL MINUTO 20

Y, quién sabe si temiendo la capacidad del Coruxo para atacar los espacios interiores, o el apartado físico de un plantel lastrado por el Covid, la Segoviana que saltó al campo de La Albuera fue bastante más conservadora en la presión que en encuentros precedentes, aunque ello no evitó que durante los primeros veinte minutos de partido las mejores ocasiones fueran gimnásticas aprovechando que el rival sí se iba hacia delante en la presión y que jugadores somo Szymanowski se desenvuelven mucho mejor con espacios.

Así, dos cabalgadas del interior zurdo por su banda natural terminaron con sendos peligrosos envíos al área. En el primero Rafa Llorente remató fatal, y en el segundo Adeva lo hizo mucho mejor, aunque el balón acabase fuera de la portería local por escasos centímetros. Poco más tarde, el ‘7’ azulgrana dispuso de una ocasión inmejorable para marcar rematando de primeras un centro de Adrián, pero Alberto, en una gran intervención, evitó el 1-0.

Del Coruxo apenas se tuvieron noticias hasta el minuto 20 de partido, pero a partir de ese momento y hasta el descanso todas las que produjo fueron negativas para la Segoviana. Porque el conjunto de Jacobo Montes tocó y tocó el balón en un rondo eterno que mostró las carencias de los locales para robar la pelota, y presionó de tal forma que hizo que jugadores como Rafa Llorente parecieran mucho peor futbolistas de lo que son.

CARMONA, EL MEJOR

Indudablemente, lo mejor de la Segoviana en la primera parte fue Carmona, extraordinario en dos intervenciones consecutivas a lanzamientos de Chiqui y Álex Ares, y Rui que sujetó a la defensa cuando más apuros pasaba y más nerviosa comenzaba a ponerse una afición harta de ver pases hacia atrás, malos controles y contras del rival que no acababan en gol porque en el momento de la suerte suprema al Coruxo siempre le faltaba acierto, o le sobraba un regate.

Al descanso, el 0-0 dejaba todo por decidir a expensas de la segunda mitad. La Segoviana recuperó en el vestuario la confianza que había perdido durante veinticinco minutos y, sin hacer un juego excelso, sí consiguió desactivar el de su oponente, que parecía esperar a los minutos finales para soltar su zarpazo, y que sin embargo se encontró con el del conjunto gimnástico, no exento de algo de fortuna puesto que tras un saque de esquina rechazado a la frontal, el lanzamiento de Rahim se estrelló en Mansour, después un defensor evitó que el segundo lanzamiento se fuera a portería, dejando el balón en inmejorables condiciones para que Álex Conde marcara el primer gol del partido.

CONDE ACABA CON LAS DUDAS

El 1-0 terminó momentáneamente con los fantasmas, y la Segoviana tuvo momentos en los que llegó a gustarse sobre el campo. El Coruxo no reaccionó durante un cuarto de hora, tiempo suficiente para que Nogueira amagara con un cabezazo que le salió flojo a las manos de Alberto, y Conde rubricara su gran tarde con el segundo gol llevándose el esférico entre los centrales y marcando por alto.

Desde el 2-0, minuto 70, y hasta el final del partido, todo fueron ataques del equipo visitante, que encontró un filón por la banda que defendía Rahim y cerca estuvo de poner el corazón en un puño a los aficionados locales con un remate cercano de Álex Ares al que respondió Carmona salvando los muebles, y otra acción en la que un defensor gimnástico envió a córner un claro remate del Coruxo. La Segoviana sufrió lo justo, pero ganó los tres puntos, y así pudo echarse por encima la manta que todo lo tapa para acabar la primera vuelta, de momento, bien abrigada.