El fútbol provincial también vale para gestas coperas. Lo demostró el Pinillos, que volteó la eliminatoria de cuartos de final de la Copa Delegación ante el Riazano. Toda una hazaña para un equipo de Segunda Provincial, que no solo eliminó al cuadro riazano, asentado en la zona media de Primera, sino que le endosó cinco goles en una tarde para el recuerdo. El premio: un puesto en las semifinales, donde comparte cartel con el Monteresma B, también de Segunda. Son la alternativa a Cuéllar y Villacastín, los favoritos, que también solventaron sus eliminatorias de cuartos.

Siete días antes, el Pinillos se marchó de Riaza con un marcador que se abultó en los últimos minutos; aquel duelo llegó 2-1 al 87’, pero dos goles locales estiraron la renta a un 4-1 que parecía decisivo. Máxime cuando, ya en el partido de vuelta, Adrián adelantaba a los riazanos a la media hora de juego. Los locales debían conseguir cinco goles en una hora para voltear la eliminatoria: lo consiguieron. El duelo se fue 2-1 al descanso; Santiago igualó la eliminatoria a cuarto de hora del final y David completó la remontada en el 86’.

El Cuéllar se muestra intratable tras derrotar por 9-1 en el global de la eliminatoria al Mozoncillo y será el rival del Pinillos. Los de Félix Blanco, campeones de Liga, hicieron los deberes en Santa Clara (5-0), en una primera parte de goles, cinco, para sellar el pase de ronda gracias a los tantos de Diego, en tres ocasiones, Dela y Antonio.

Por el otro lado del cuadro, el Monteresma B se deshizo sin problemas del San Lorenzo (3-0), con dos goles de Javier Sanz antes del descanso, haciendo bueno el empate (2-2) de la ida. Se medirá en la otra semifinal al Villacastín, que superó un encuentro complejo ante el Prádena y se impuso por 2-0. Ayudó el gol de Alejandro Aparicio en la primera jugada del encuentro. Los visitantes tuvieron opciones de igualar la eliminatoria, pero claudicaron en el tramo final.