Raúl García (segundo por la derecha) , preparador físico del Viveros Herol Nava, sujeta la tablet en un tiempo muerto del conjunto segoviano./ AMADOR MARUGÁN
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El estado de alarma decretado por el Gobierno, y el consiguiente confinamiento de toda la población en sus viviendas, ha paralizado la actividad en la práctica totalidad de las actividades, y por supuesto también en la deportiva. En el caso del Viveros Herol Balonmano Nava, la preparación física de los jugadores se ha visto trastocada, pero no paralizada, puesto que el preparador del equipo, Raúl García, se ha puesto manos a la obra para conseguir que los componentes de la primera plantilla puedan mantenerse en forma, siempre en la medida de lo posible, “puesto que habíamos previsto que en las semanas en las que no hubiera competición los jugadores pudieran salir a correr, pero al no poder hacerlo ahora tienen que hacer toda la preparación en casa”.

Antes de que el presidente decretara el estado de alarma, el Ayuntamiento de Nava de la Asunción había cerrado las instalaciones deportivas municipales, por lo que los jugadores tuvieron la oportunidad de coger algunos elementos del gimnasio para poder llevárselo a sus domicilios y poder así realizar los ejercicios en casa “haciendo las rutinas que les marcamos, pero evidentemente cogiendo mucho menos peso que en las semanas de competición. Se trata de hacer muchas repeticiones con ejercicios menos exigentes”.

Modificar entrenamientos.

Pero no solo los elementos del gimnasio están siendo utilizados por los jugadores para realizar sus ejercicios, sino que también algunos elementos que hay en las viviendas están siendo usados para poder entrenarse, como así han publicado en redes sociales algunos componentes de los conjuntos de Asobal. “Es evidente que ahora no puedes hacer más que trabajo de mantenimiento”, afirma García, “pero siempre se puede hacer algo”. El preparador físico ha tenido que modificar de nuevo los entrenamientos “para que puedan hacer ejercicios aeróbicos durante 20 o 25 minutos durante tres o cuatro días a la semana. Si tienen en sus casas una bicicleta estática, o una elíptica ello puede valer, pero en el caso de que no la tengan, siempre se puede hacer algo en casa”.

 

“Por supuesto que este confinamiento nos ha trastocado la planificación, pero la realidad es que ha trastocado a toda la sociedad. Esto es una cosa de todos”

 

Además, y como sucede a lo largo de una temporada normal, los ejercicios tienen que ser personalizados, porque no necesita lo mismo el físico de Antonio Llopis que el de Nicolo D’Antino”. El preparador físico conoce las necesidades del plantel “e intento adaptar los ejercicios a las necesidades de casa uno, así que iré jugando con las sesiones y con las cargas de trabajo para que no haya problemas”.

Para que las rutinas no se hagan demasiado pesadas, también está previsto que los jugadores de la plantilla “participen en algún reto, mandándonos vídeos entre nosotros para ir sumando puntos. Es una forma también de hacer grupo” a la espera de que el tiempo vaya pasando y el equipo pueda volver a la normalidad “y tener que hacer una nueva pretemporada”.

Grabando los ejercicios.

Raúl no tiene dudas en lo que al compromiso de la plantilla se refiere “porque son profesionales y me fío de todos y cada uno de ellos. No tengo dudas de su compromiso”. Pero sí les pide vídeos de sus ejercicios para ver cómo lo están haciendo y corregirles en el caso de que lo hagan de la manera incorrecta, “porque yo hago todos los ejercicios antes que ellos, los grabo y se los mando para que sepan cómo hacerlos”.

El equipo se encontraba en un gran momento de forma en el inicio de la segunda vuelta de la competición “ya que a pesar de que físicamente llegamos un poco cargados al partido del Atlético Valladolid, creo que físicamente afrontamos los partidos frente a Guadalajara y Sagunto muy bien. En la semana de la Copa hicimos trabajo de descarga para poder afrontar los encuentros frente a Logroño, Cangas y Cuenca en el mejor momento, sobre todo el de Cangas, que era el que teníamos señalado en rojo en el calendario”. La planificación ha saltado por los aires, perro Raúl García no se lamenta “porque esto es una cosa de todos. Hay que seguir la cuarentena, y cuidarnos para que no nos contagiemos”. Tal y como está haciendo la plantilla, que hasta la fecha no presenta síntomas “pero este coronavirus no da la cara en el momento, y muchos de los afectados son asintomáticos. Así que es mejor quedase en casa”.

El ordenador, como ayuda para el ejercicio.

Una de las dudas más importantes que surgen por el confinamiento es el de la falta de ejercicio físico, aunque Raúl García opina que “siempre se pueden hacer cosas en casa, aunque sea sin material. Es cierto que no puedes salir a caminar ni a correr, pero si enciendes el ordenador puedes ver programas de rutinas de ejercicios aeróbicos que pueden ayudar a cuidarnos”.