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“La lógica se ha acabado imponiendo”. Este es el sentir de los deportistas acerca de la decisión del Comité Olímpico Internacional de aplazar los Juegos Olímpicos de Tokio al año 2021. Porque cuando de la salud se trata, el resto de los ámbitos de la vida pasan a ser secundarios.

David Llorente y Javi Guerra, los dos segovianos clasificados para Tokio 2020, han realizado muchos sacrificios para poder hacerse con el pasaporte olímpico, pero ambos estaban de acuerdo en que la medida tomada era la que más se ajustaba a la situación actual, con una pandemia mundial que desde hace diez días les tiene confinados en sus casas, y que les tendrá así todavía hasta el 11 de abril en el mejor de los casos sin poder entrenar.

Guerra cree que el aplazamiento es “una liberación mental,
porque llegabas a desesperar pensando en cómo podías entrenarte en casa”

Javi Guerra considera que este aplazamiento de los Juegos “se veía venir, porque la situación que se estaba produciendo no tenía sentido. Personalmente llevo diez días como loco pensando primero en el grave problema de salud que tenemos, y después en que no podía desarrollar mi trabajo”.

Y es que, al igual que otros atletas, Javi no entendía que no se le permitiera salir a entrenarse de cara a una cita tan importante como los Juegos, “pero pasados los días te das cuenta de la dimensión que ha cogido esto, y ves que no tenía razón de ser esta petición. Había que entrenar en casa, y lo he intentado hacer como he podido, con escaleras, haciendo gimnasia, con un rodillo…”.

Una liberación.

El aplazamiento ha llegado, y para el segoviano esto ha sido “toda una liberación mental, porque ahora se podrá planificar todo con más tiempo, y no intentando hacerlo todo de una manera poco adecuada tratando de llegar en unas condiciones que seguro que no iban a ser las idóneas para los Juegos de Tokio. Lo primordial es que esta pandemia se consiga controlar y que todos podamos salir de casa para poder hacer la mejor preparación. Puedo incluso plantearme hacer una maratón en invierno”.

Pero, antes de que eso suceda, los atletas con plaza olímpica tienen otra batalla que pelear, la de que la Federación les ‘respete’ esa plaza ganada en la pista, o en el caso de Javi Guerra, en el asfalto de Sevilla: “Confío en que la Federación atienda nuestras circunstancias y que, en mi caso, respete lo que he conseguido, que no es poco con el campeonato de España y la tercera mejor marca española de todos los tiempos. Ya no pudo hacer grandes excesos con la edad que tengo, y debo guardarme las ‘balas’ que me quedan para las competiciones más importantes”.