El Viveros Herol Nava vio cortada su racha triunfal de victorias de pretemporada al perder por 31-26 frente al Ademar en la primera de las semifinales de la Copa Castilla y León, que evidenció las diferencias entre un conjunto de la Liga Asobal que aspira a ocupar las primeras posiciones, y otro de la División de Plata que aspira a recuperar la categoría perdida en la pasada campaña.

Sabido es que los inicios de partido de Ademar suelen ser demoledores, y suele adquirir sus ventajas en esos primeros minutos para mantenerlas después con una cierta soltura. Todos los equipos lo conocen, pero una cosa es conocerlo y otra saber frenarlo, y en la final de la Copa Castilla y León el conjunto segoviano supo encontrar la manera.

No sin esfuerzo, puesto que León siempre exige un rápido repliegue defensivo si no quieres recibir goles, el Balonmano Nava aguantó la primera acometida leonesa, que castigó los primeros errores en ataque con un parcial de 3-0 hasta que Patotski comenzó a hacerse grande en la portería.

SIEMPRE EN EL PARTIDO

Apoyados en las paradas del bielorruso y con desparpajo en ataque, sobre todo en la segunda oleada, el equipo navero pasó del 6-4 al 6-7 y ataque para ponerse dos goles por encima, aunque no logró culminar, encajando un gol de contragolpe y desaprovechando dos ataques en superioridad.

Mediado el primer período, y con él las rotaciones en el Viveros Herol, el partido bajó de ritmo, comenzaron a llegar las exclusiones y las acciones de falta de concentración que tanto enfadan a los entrenadores, y el Ademar elevó su nivel defensivo, comenzando a tener ventajas significativas ya que Nava se atascó demasiado en su ataque, tanto que Álvaro Senovilla tuvo que pedir tiempo muerto porque el parcial de 4-0 amenazaba con romper el partido.

Patotski mantuvo el tipo del equipo durante muchos minutos, pero en la portería leonesa Papantonopoulos también destacó

Las intervenciones de Patotski y unas mejores elecciones en ataque fueron frenando la sangría, pese a que en la portería del Ademar Papantonopoulos tambien se mostraba acertado y (¿por qué no decirlo?) todas las decisiones de los colegiados en las acciones dudosas caían del lado del conjunto de Asobal aunque Manolo Cadenas se lo protestara todo a los colegiados burgaleses. Una parada de Papantonopoulos sobre la contra de Álex Lodos dejó el marcador en 16-14 favorable a los intereses ademaristas.

Continuó Patotski con su exhibición bajo los palos en los primeros compases de la reanudación, y aunque Papantonopoulos le dio la réplica, Nava logró el objetivo de no salirse del partido aunque sin poder alcanzar a su oponente, y sin poder correr, obligado siempre a jugar ataques posicionales.

ADEMAR CASTIGÓ A LA CONTRA

Pero superado el ecuador del segundo tiempo llegó un bajón ofensivo en el equipo navero, al que Ademar castigó de manera impenitente a la contra. Llegaba el momento de probar otras cosas, y Senovilla adelantó la defensa al 5:1

Volvió poco a poco a meterse en el encuentro el Balonmano Nava, que dispuso de un claro ataque para reducir la desventaja a dos goles después de ir perdiendo por cinco. Pero Papantonopopulos detuvo el lanzamiento de seis metros de Nico López, Carlos Villagrán se quedó a milímetros de interceptar un ataque que se convirtió en gol leonés, y el Ademar volvió a estirar la diferencia de nuevo hasta los cinco goles, cerrándose el partido con el 31-26 con el que concluyó el choque.

Nava perdió de manera lógica su primer partido de pretemporada ante un conjunto de la Liga Asobal, pero sacó muy buenas conclusiones de un partido que compitió prácticamente hasta el final. Perder algún partido en pretemporada en casi hasta sano para no caer en el exceso de confianza después de varios buenos resultados, y poder afrontar la competición con la tensión adecuada.