El jugador del Viveros Herol Nava Adrián Rosales intenta superar la defensa del contrincante. / A. MARUGÁN
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El Viveros Herol Nava cayó en Anaitasuna (27-22) ante un rival más efectivo, que sangró a los hombres de Dani Gordo a la contra en la primera parte. La falta de tino por parte de los visitantes, además, llevó al conjunto de Pamplona a irse en el marcador hasta ponerse diez goles por encima. Por más que el equipo de Nava de la Asunción trató de revertir su situación tras el descanso, la losa fue tal que era muy difícil de levantar.

Arrancó el partido y los primeros trances se dirimieron en igualdad. El Viveros Herol se mostró más sólido que efectivo a medida que se iba asentando sobre el piso de Anaitasuna. Los de Pamplona se mantuvieron fuertes en casa y pronto golpearon a través de Antonio Bazán y Leandro Elías. La respuesta visitante llegó a cargo de Darío Ajo y Bruno Vírseda, pero los locales tiraron de experiencia para desmarcarse gracias a dos goles seguidos de Carlos Chocarro (4-2). Ante esta situación, Gordo pidió tiempo muerto; aunque no surtió efecto y el conjunto verde adquirió una ventaja de hasta seis arriba. Las contras de los locales lapidaron al cuadro navero, que solo consiguió acierto por mediación de Oleg Kisselev.

El marcador se fue ampliando hasta el momento que Gordo tuvo que volver a hacer uso del tiempo muerto y cimentó su sistema con movimientos en la portería. Salió Yeray Lamariano, pero la diferencia se desató hasta los diez goles (16-6). El equipo segoviano no encontró tino en ataque y las pérdidas fueron todo aliento para los navarros, que además ofrecieron su versión más efectiva. Componentes como MladenKrsmancic, Martín Ganuza, Ibai Meoki o Bazán pusieron en liza el mordiente ofensivo del Anaitasuna para cerrar el primer tiempo en 16-8.

Ya en el segundo tiempo el Nava salió más animado, apareciendo Agustín Casado, aunque no por ello el Anaitasuna bajó su intensidad. Los dos porteros, Patrick Nicolai por los locales y Lamariano por los visitantes, se batieron en una particular duelo de paradas que disecó el ataque de ambas plantillas por momentos. Poco a poco fueron entrando en dinámica jugadores como Adrián Rosales y Rodrigo Pérez y dieron con la tecla del gol, que se unieron al tiento de Kisselev. Redujeron al distancia a cinco tantos (19-14) cuando todavía quedaban más de 15 minutos para el final.

Gordo trató de impulsar al plantel desde el banquillo, pero el cuadro navarro no se fue del partido en ningún momento. Chocarro se echó el equipo encima para saber sujetar la ventaja a la contra. De esta manera fue cómo el Nava tuvo sus mayores problemas. Aun así los naveros no se dieron por vencidos y a través de Casado apuraron sus opciones a acercarse al marcador. Finalmente el encuentro terminó con el resultado de 27-22.