Raúl Rodríguez celebra el primer puesto masculino. / MADRID-SEGOVIA BTT
Raúl Rodríguez celebra el primer puesto masculino. / MADRID-SEGOVIA BTT

Ayer fue el día de la épica. La Madrid-Segovia MTB volvía a desafiar a 2.000 bikers de toda España en la marcha competitiva más importante del centro peninsular. A las 7:30 horas comenzaban a dar pedaladas los primeros bikers. La habitual salida en la Avenida de Montecarmelo, con el skyline del norte de Madrid como telón de fondo, lucía gran ambiente.

Por delante, 117 kilómetros por la Sierra de Guadarrama y sus parajes de ensueño para el aficionado al deporte de las dos ruedas. El tramo neutralizado por el pueblo de Cercedilla, que servía como avituallamiento principal, marcaba el inicio del tramo clave de la prueba, con el ascenso al Alto del León. Los kilómetros acumulados y la dureza de sus rampas le colocaban como el verdadero escollo, pero el bloque técnico de descenso hacia la Panera y el terreno rompepiernas posterior, con una superficie irregular, hicieron que los participantes se tuvieran que ganar a conciencia la medalla de finisher.
La llegada a Baterías, meta cronometrada, y el tramo neutralizado por el corazón de Segovia actuaron con cierre de ensueño, para disfrutar de la hazaña y concluir a los pies del Acueducto.

Vista de una de las bajadas rápidas del recorrido de la BTT Madrid-Segovia. / KRADVIDEO (MADRID-SEGOVIA BTT)
Vista de una de las bajadas rápidas del recorrido de la BTT Madrid-Segovia. / KRADVIDEO (MADRID-SEGOVIA BTT)

En esta edición los más rápidos fueron el segoviano Raúl Rodríguez (5h09:10) y la biker de Lanzarote Lola Fiestas Perdomo (6h39:34). “Es una carrera diferente, por venir desde Madrid, y por su recorrido bonito, exigente pero accesible. Me ha gustado mucho”, comentó el biker de Revenga que venía de ganar otra carrera de una distancia similar en Guadalajara. “Me hace mucha ilusión correr la carrera de casa”. Salió ganador de un grupo numeroso que se disgregó antes de Cercedilla. Se marchó con Jakub Ciesli, de Navas de Oro, a la postre tercero, al que dejó en un sendero. “Cuando he visto que no me seguía, he ido a tope”. El segoviano puso en valor la prueba: “El recorrido es bastante duro, pero se puede llevar bien. Parece que en Los Leones has acabado, pero te quedan 40 kilómetros muy rompepiernas por la cañada. Hay que saber dosificarse para poder llegar con gas a meta”.

Mientras, la canaria Lola Fiestas destacó que “llegar a Segovia es un espectáculo”. Acribillada por las abejas, puso en valor el esfuerzo. “Es dura, hay que entrenarla”
Tras ellos, cientos de corredores concluyeron los 117 kilómetros para llegar a meta, a la estela del Acueducto, y sumar su nombre al selecto grupo de finishers de esta épica marcha. La Madrid-Segovia MTB ha engrandecido la leyenda, la de una prueba cuya medalla en el cuello simboliza lucha, superación, triunfo. Todo un ejercicio de supervivencia lleno de belleza.