Por primera vez en toda la temporada, la Gimnástica Segoviana encadena tres partidos sin conseguir la victoria. Pero una cosa es el fondo y otra las formas, y asumiendo la certeza de que el conjunto azulgrana solo ha sumado dos puntos de nueve posibles, hay otra realidad que señala que el equipo que dirige Ramsés Gil no fue inferior a sus rivales en ninguno de los tres encuentros, y que al menos en dos de ellos mereció mejor suerte que la que al final tuvo. La falta de contundencia a la hora de resolver los encuentros en el área rival ha pasado factura.
La visita de la Gimnástica a Cáceres era una de las más complicadas del curso, no en vano estaba enfrente uno de los equipos en mejor forma del grupo, un Cacereño que aspira a volver a jugar la fase de ascenso. Además, la baja de Fer Llorente por lesión se antojaba importante, aunque en el oponente la ausencia de su capitán Bermu, todavía recuperándose de su esguince de tobillo, tampoco era nada desdeñable.
Sin duda el que se jugó en el estadio Príncipe Felipe era un partido para mostrar personalidad, y la Segoviana mostró su mejor cara en una primera parte extraordinaria, conteniendo al Cacereño en su campo evitando así que pusiesen en peligro el área de Carmona y generando muchas dudas en el fútbol que quería practicar el conjunto local. El campo estaba blando por la lluvia caía en Extremadura en las últimas fechas y eso hacía complicado el control del esférico por ambas partes.

BORREGO COGE LAS RIENDAS

A los cinco minutos, Borrego tuvo una gran ocasión de adelantar a los segovianos cuando Iván Moreno fallaba en el saque de balón y le cedía el esférico al delantero visitante que no estuvo listo para poder disparar. Tanto Hugo Díaz como Diego Gómez se llevaron las manos a la cabeza tras el fallo de su compañero. Pero poco más tarde, un slalom genial de Borrego, que asumió galones en ataque recordando al jugador diferencial de pasadas campañas, obligó a Ruymán a frenarle con una falta que le costaría la tarjeta amarilla.
Con una presión muy ambiciosa, las líneas extraordinariamente adelantadas y todos los futbolistas siendo muy solidarios en la presión, la Segoviana controló por completo a un Cacereño por momentos absolutamente desarbolado. Juan de la Mata creaba peligro pisando área local pero la atenta zaga verdiblanca evitaba el disparo del jugador segoviano.

 

Ramsés: “Salgo contrariado del partido, porque teníamos que haberlo dejado sentenciado en la primera parte. Todo es sumar, pero este punto no es suficiente”

 

Al cuarto de hora, a Diego Gómez le anularon un gol por fuera de juego en una acción en la que pareció estar algo lento el delantero de la Gimnástica para romper la línea. Dos minutos después, el propio Diego Gómez remataba un balón que tocaba en Samu Gomis para marcharse por la línea de fondo
Mediada la primera parte, el ímpetu de la Segoviana se vio recompensado con el primer tanto conseguido por Javi Borrego. Tras una apertura a la izquierda, el jugador gimnástico pisó el área cacereña, y disparó al palo largo frente a Iván Moreno que nada pudo hacer ante el que fue el primer tanto en la temporada para el delantero visitante.

EL 0-1, CORTO

La Segoviana aplacó sus ansias ofensivas con el 0-1, pero ello no significó que el Cacereño pasara a dominar el partido, sin generar peligro para el marco de Carmona, y solamente forzando algunos saques de esquina. Es más, a dos minutos para el descanso casi llegó el segundo tanto azulgrana, pero Hugo Díaz no llegó a culminar una buena jugada de ataque, donde la incorporación de Diego Gómez y Javi Borrego crearon peligro en área verdiblanca. Con el importante 0-1 se marcharon los contendientes al tiempo de descanso.
Tras el paso por vestuarios, Julio Cobos movió fichas dando entrada a Manchón y Karim, poniendo más poder ofensivo para intentar compensar la superioridad segoviana. Y le salió bien la apuesta al técnico, ya que a los tres minutos de la reanudación en un balón entre líneas con pase interior a Solano, este superó a Carmona para hacer el 1-1.

ACUÑA CUANDO PEOR SE PASA

El tanto hizo daño a la Sego, que a partir de entonces sufrió la intensidad del Cacereño, ya que con la igualada en el marcador los de casa dieron un paso adelante en busca del segundo tanto. Pero si algo caracteriza a la Gimnástica es su capacidad de reponerse y a la hora de partido lograría el segundo tanto, tras un córner derecho muy bien puesto por Rubén para que Acuña, con más participación defensiva que ofensiva hasta entonces, rematara picado a gol.

 

Julio Cobos: “En el cómputo global del partido, el empate fue lo más justo. Lo mejor para nosotros en la primera parte fue que nos fuimos al descanso solo perdiendo 0-1”

El Cacereño no dio su brazo a torcer y no tardaría en lograr otra vez el empate en una jugada de banda a banda con centro de Karim al segundo palo donde Iván Fernández cabeceaba a la red de Carmona. Los extremeños quisieron dar continuidad a ese tanto del empate y Telles en el 78 estrellaba una falta peligrosa en la frontal en la barrera.
En la recta final del encuentro el gol pudo caer para cualquiera, pero la Segoviana tuvo las últimas. Borao intentaba conectar con Diego Gómez pero la defensa local no iba a fallar, y en la prolongación, en una falta buscada por Ivo, Borao colgaba al primer palo y rozándola con la cabeza Óscar de Frutos tenía el 2-3, pero el balón se marchó fuera, decretando el árbitro el final del partido.