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Es relativamente sencillo tomar una decisión cuando las consecuencias de la misma no te van a afectar a ti. Y, en el caso de la controversia judicial del Real Burgos con la Federación Territorial de Fútbol primero, y con la Federación Española después, parecía más que evidente que fuera cual fuera la decisión que se tomara al respecto, alguien que no iba a ser ni la FCyLF ni la RFEF iba a pagar las consecuencias.

La inclusión del Real Burgos en el grupo octavo de la Tercera División, elevando el número de equipos a 21, vino a poner fin a esa controversia que estuvo durante meses en los juzgados, pero a base de ampliar el calendario de la competición, poniendo varias jornadas entre semana. Una ‘broma’ que ha hecho muchísima gracia al resto de clubes de Tercera, casi el cien por cien de sus equipos compuestos por jugadores amateurs, que tienen que jugar como los profesionales, tres partidos en una semana, alguno de ellos con una buena paliza de kilómetros de por medio.

Porque la mayoría de los equipos de Primera se montan en un avión, y en poco más de una hora van tan cómodamente hasta la ciudad donde han de jugar el partido. Los de Tercera, como la Segoviana en la jornada de hoy, deben pedir permiso en sus trabajos o saltarse las clases, montarse en un autobús, y ‘meterse’ trescientos kilómetros de ida, más otros trescientos de vuelta, para jugar el partido de fútbol correspondiente a la novena jornada de liga que le enfrentará con el Atlético Bembibre en el campo de La Devesa.

LA DUDA DE SI ESTARÁN TODOS

La ‘broma’ de seiscientos kilómetros es asumida por el club porque desde principio de temporada se sabía lo que tocaba el 9 de octubre, pero eso no implica que todos los futbolistas hayan podido obtener permiso en sus trabajos para desplazarse al encuentro. Es seguro que Rubén no será de la partida, como también es prácticamente segura la ausencia de Javi Marcos, que apenas se ejercitó en la jornada del lunes. La presencia del resto del plantel dependerá de sus obligaciones laborales o de estudios, aunque Agustín avanzó en la pasada asamblea de socios que “será difícil que puedan ir todos” hasta León.

El encuentro es de esos en los que hay un claro favorito, con el riesgo que eso conlleva. Las cinco victorias consecutivas de la Segoviana contrastan con los malos resultados obtenidos por el Bembibre en este arranque de competición, con solo cuatro goles marcados en siete partidos, por doce encajados, con solo un punto sumado de los últimos nueve puestos en juego. Pero la única victoria que logró el conjunto berciano en la temporada, la consiguió frente a la Arandina, en lo que significa todo un aviso para quien considere que el partido será sencillo. Jugar entre semana no es fácil cuando no tienes costumbre de hacerlo, y menos después de hacerse trescientos kilómetros. La ‘broma’ de los 21 equipos la están pagando todos los clubes del grupo octavo, y a (casi) ninguno le hace gracia.

LA GRANJA, ANTE EL ASTORGA

Aún no se han apagado los ecos del disgusto de la derrota en el Mariano Haro ante el Becerril, donde el equipo hixo méritos para sumar, el CD La Granja vuelve a jugar, en ese caso en el campo de El Hospital, donde recibirá a un Atlético Astorga que no pasa por su mejor momento después de perder en su campo de La Eragudina frente a La Virgen del Camino, que le ha dejado lejos de las posiciones de fase de ascenso.

Carlos Fonseca volverá a contar con los mismos hombres que puso en liza en Becerril de Campos, sabedor de que se mide a un oponente que no ha iniciado la liga de la mejor manera, pero que es un conjunto temible en el apartado realizador, puesto que solo Gimnástica Segoviana y Zamora han marcado más goles que el equipo maragato en las ocho jornadas de liga. Los números del CD La Granja no son los mejores defensivamente hablando, y por ello mantener la portería a cero se antoja como el primero de los objetivos del equipo del Real Sitio, que si logra la victoria habrá puesto buena tierra de por medio con respecto al descenso.