Andrea Garcinuno con Ruleta en el Campeonato Europeo de 2019
Andrea Garcinuno con Ruleta en el Campeonato Europeo de 2019

Andrea Garcinuño es una segoviana de 21 años, residente en Villacastín que siempre ha tenido una especial afición por los caballos. Este pasado viernes 23 consiguió la plata en el campeonato de España de TREC (Técnicas de Rutas Ecuestres de Competición).

Toda esta pasión nace de su abuelo, el cual compró una yegua, se aficionó y contagió esta afición a su nieta, Andrea. Ella recuerda su infancia al lado de su abuelo y subida al caballo, hasta que, a los once años, tuvo que afrontar la muerte de él. Desde ahí, su madre, la apuntó a la hípica. Esta decisión fue el principio del fin para Andrea, quien comenzó con pequeños campamentos y clases, hasta que pasó de ser un hobbie a una de las razones de su vida. En la finca familiar hubo varios años que estuvo vacía de caballos, hasta que su padre decidió regalarle dos yeguas por sorpresa, y así estuvo varios años, compaginando la hípica con los paseos con sus otros caballos.

Andrea Garcinuno en un paseo con su abuelo
Andrea Garcinuno en un paseo con su abuelo.

El TREC

En sus años en la hípica conoció la disciplina que cambió su vida, el TREC. Justo gracias a que se inició en este deporte, Segovia ahora tiene una representante de la categoría. Para ella, esta disciplina ha sido la que la hizo cambiar el chip. Por ello tuvo que tomar la decisión de sustituir a su entrenador por Agustín Fernández (Campeón del mundo de TREC en 2019) y comenzar una preparación más seria.

Actualmente está entrenando seis días a la semana, y gracias a ello, asegura que está aprendiendo y creciendo en la hípica como nunca se hubiera imaginado aquella niña de tres años a la que su abuelo la subía a su yegua.

Comenzó en 2017 con los campeonatos de Castilla y León, donde competía con un caballo de la escuela donde entrenaba, y, poco a poco, fue dando el paso a campeonatos mayores. Sin duda el punto de inflexión fue cuando se clasificó para el Campeonato Europeo. El primero fue en 2018, en Italia. Cuando llegó la carta a su casa, Andrea recuerda con ilusión a su madre llorando y recordando a su abuelo.

Para ella ese campeonato la hizo conocer mejor la gente que envolvía este deporte, lo que ella llama como ‘familia trequera’, de la que comenta que son un apoyo fundamental en su vida, casi igual al que recibe por parte de su familia.

Después del primer europeo llegó otro en 2019 en Alemania, y así hasta hace unos días en Barcelona, donde consiguió la plata en el campeonato de España. Para ella, este concurso fue especialmente difícil por el terreno pero del que se ha llevado una de las mayores alegrías con su yegua ‘Ruleta’, al quedar primera en la prueba de aires.

Ruleta también ha sido clave en el desarrollo de esta joven amazona. Llegó a su vida con 15 años, cuando ella ya comenzaba a competir. Su relación es un vínculo que no se puede definir con palabras. Va más allá de un animal y un humano juntos, son un equipo. Aunque ella misma sabe que a veces su yegua la ha llevado a momentos muy malos, no puede evitar mirarla y recordar que gracias a ella, se clasificó para su primer europeo, y, gracias a ella, comenzó a lanzar su carrera profesional en la hípica.

Sin embargo Andrea Garcinuño no dedica toda su vida a la competición. No solo es una gran amazona, sino también una estudiante de arquitectura que tiene que compaginar todo esto con sus estudios en Alcalá de Henares. Además, lleva ya varios años preparando la finca de su familia donde espera hacer realidad su sueño: traer de vuelta el TREC a Segovia. Como ella dice “espero que la provincia que me enseñó este deporte vuelva a tenerlo de vuelta” y es que su finca ‘El Homenaje’ en honor a su abuelo en Villacastín busca ser un centro de TREC en Segovia. Ella, aunque sabe que de momento es más un sueño que una realidad, quiere hacer conocer esta categoría hípica para que todos puedan descubrir más de cerca lo que es su pasión.