Gonzalo del Valle era un hombre feliz al finalizar el encuentro que le dio el ascenso al Unami frente al Turégano. La sensación de deber cumplido era grande en un técnico que llegó a principios de temporada al conjunto segoviano con un objetivo claro como era el del ascenso, “porque había que ser ambiciosos pese a ser nuestro primer año en el club y haber en la categoría hasta nueve equipos que apostaban por lo mismo que nosotros. El nivel de exigencia ha sido altísimo, pero al final ha salido bien”.

El ascenso, logrado el último día de una larguísima temporada, premió a un Unami que en opinión de su entrenador mereció el éxito sin tener que pasar por el play off “ya que creo que en el cómputo general fuimos mejores que el Becerril en los dos partidos que jugamos ante ellos, y el Bece ganó un buen número de partidos por la mínima, 1-0 ó 0-1 teniendo la suerte que a nosotros nos ha faltado por momentos. Al final fue un mano a mano entre ellos y nosotros, con el resto de equipos algo más lejos, porque sin ir más lejos al Turégano le sacamos quince puntos en la clasificación”.

Y todo ello jugando una Copa del Rey que elevó todavía más el nivel de exigencia, y que pasó factura. “Perdimos a Alcubilla por dos meses, a Vicente por otros dos… pero el equipo se sobrepuso y pudimos acabar la temporada de la mejor manera”, afirmó Del Valle.

“Al descanso de la final con el Turégano aparecieron los fantasmas de otros años, pero logramos salir con tranquilidad”

El partido final por el ascenso fue de lo más intenso, con un Unami que apretó en la primera parte “en la que el portero del Turégano fue su mejor jugador”, y que en la segunda logró los goles. “Es cierto que en el descanso aparecieron los fantasmas de otras temporadas porque habíamos hecho méritos para ir ganando el partido, pero lo hablamos y el equipo salió con tranquilidad a la segunda parte”.

Los últimos minutos fueron de infarto, con el Turégano apretando y el Unami con diez por una expulsión de Domingo que el técnico no considera justa. “Creo que al árbitro le superó el partido. Puso el nivel de dureza muy alto y nos dejó con uno menos en una acción que no era de roja”. Del penalti no hay discusión “porque lo fue”, y en la recta final del choque apenas hubo ritmo de partido “porque hicimos lo que tantas y tantas veces nos han hecho a nosotros este año. Yo a los chicos siempre les he dicho que no hay que perder tiempo más que al final, cuando pasa algo como lo que nos sucedió a nosotros, que vas ganando el partido pero estás con uno menos. Perder tiempo no me gusta, porque lo puedes necesitar al final como le pasó al Turégano”.

LA PERMANENCIA SERÁ LO ÚNICO

De cara a la próxima temporada en Tercera, la intención es la de que el cuerpo técnico continúe, así que Gonzalo del Valle ya está pensando en el futuro: “Hay mimbres, y la base del equipo será la misma que la de Regional, pero haremos retoques”. El hecho de ser los últimos en acabar la temporada puede suponer un hándicap, pero el entrenador prefiere ver el lado positivo “porque así no nos costará tanto la vuelta a la competición. Evidentemente los chicos tendrán vacaciones porque se las han ganado, y comenzaremos un poco más tarde, pero seguro que llegaremos preparados” a jugar en una categoría que se presenta con un algo nivel de exigencia, “ya que salvo el Santa Marta, el Becerril y nosotros, el resto de equipos son de los históricos que apenas han pasado por apuros clasificatorios alguna temporada en la Tercera”.