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El presidente del Balonmano Nava, Julián Mateo, aborda la actualidad del conjunto segoviano en un momento complicado por la pandemia y por el convulso panorama en la Liga Asobal. Con la plantilla cerrada para la próxima campaña, pone el énfasis de nuevo en la permanencia “porque ir más allá a estas alturas sería equivocarse”.

P.- ¿Le ha costado mucho hacer el equipo del curso 20/21?
R.- No, porque desde hace tiempo teníamos pensado renovar a varios jugadores, y en noviembre y diciembre hablamos con Rosales, con Nico, con Kisselev, con Agustín… teníamos algunos jugadores ya renovados, y sobre esa base comenzamos a pensar en lo que necesitábamos.

“En noviembre ya empezamos a planificar la plantilla comenzando a tratar las renovaciones”

P.- ¿Y qué necesitaban?
R.- Nos planteamos fue firmar a jugadores con experiencia en Asobal, porque lo que vimos con Miguel Baptista, que tenía que ser nuestro lateral derecho para jugárnosla, es que no se adaptó, y cuando parecía que lo estaba haciendo llegó el final de la competición por la pandemia. Después estaba Eduardo, un buen chaval, pero fue el entrenador el que decidió firmar a Moyano, que quizá tenga un perfil más lanzador.

P.- Y más portería…
R.- Yo ya quería a Patotski el año pasado, pero Dani Gordo no. Yeray, por el físico que tiene, todos los años sufre alguna lesión y consideramos que necesitábamos otro portero que pudiera también mantener un alto nivel de manera constante. Creo que tenemos un equipo de, por lo menos, la misma calidad que el del año pasado. Hemos intentado tener mucho lanzamiento exterior por ambos lados, además de jugadores polivalentes que tengan también mucha experiencia, manteniendo también el bloque defensivo.

P.- ¿Qué sucedió con el lateral izquierdo?
R.- Miramos muchos, y estuvimos cerca de fichar a un serbio, pero no fue serio con nosotros porque, con el contrato ya firmado, resulta que tenía un año más en su otro club, que nos pidió 10.000 euros por su carta de libertad. Los serbios son muy particulares para estas cosas, así que optamos por otra vía.

P.- La vía lituana.
R.- Necesitábamos un jugador grande, joven pero que tuviera una cierta experiencia. Yo invierto mucho de mi tiempo en el balonmano, y tengo muchos contactos con muchos representantes. Me ofrecen muchos jugadores, todos ellos de fuera, y al final vimos a Simenas, que cumplía todos los requisitos. Pero, además de todas estas cualidades, es un chico humilde y deportista. Tiene 24 años, viene por dos años más un tercero, no es caro y quiere crecer como jugador. Aunque la primera idea era traer un jugador nacional, y tuvimos alguno muy cerca, la realidad es que la mayoría no se quedan aquí y los que se quedaban nos pedían mucho dinero.

 

“Dorado es el que ha venido entrenando al Ademar en la sombra y tiene la ambición de ser primer entrenador”

 

P.- ¿Traer a Diego Dorado es otra apuesta?
R.- Antes de traerlo hablé con Nuno (Farelo, segundo entrenador del equipo durante la campaña 19/20) por respeto y educación. Pero después de hablar con él me di cuenta de que no era nuestro entrenador. Así que me fui a por Dorado, que siempre me ha gustado como técnico, porque pienso que es él quien ha venido entrenando al Ademar estos años, estando a la sombra de otros entrenadores. Me reafirmé en mi pensamiento en la final de la pasada Copa de Castilla y León, que la jugamos ante el Ademar. Manolo Cadenas estaba en la grada sancionado, y Dorado no le miró ni una sola vez para pedirle instrucciones o consejo, porque sabía cómo llevar al equipo. Además es muy de cantera, y tiene la ambición de ser primer entrenador.

P.- ¿El Viveros Herol Nava ha encontrado su sitio como club trampolín?
R.- Es que somos un club de cantera, y de paso. Si no entendemos eso así…

Somos de cantera porque cuantos más jugadores de la zona podemos tener, mucho mejor. Y luego están los de paso, que sabemos que se marcharán porque habrán dado un salto deportivo que les abre la posibilidad de irse al Ademar en el caso de Kisselev, o de Logroño en el caso de Agustín. Esos clubes serán un trampolín posterior para que puedan salir fuera de España a ganar mucho dinero.

Pero también hay que buscar otra clase de jugadores, los veteranos que ya han alcanzado su cénit y que ahora están en la otra ladera de la montaña. Y esa combinación es la que tenemos con Yeray, con Carlitos, con Motta, con Silva, para que hagan mezcla con los jóvenes. Ojalá dentro de tres años venga un club y nos quite a Simenas, porque eso será señal de que no nos hemos equivocado.

P.- La fama de club serio se la ha ganado a pulso.
R.- Porque somos cumplidores. A pesar de la pandemia, todos los jugadores han cobrado todo. El día 30 los sacamos del ERTE, damos de baja a los que se van, y el día 1 de julio daremos de alta a todos los nuevos que vengan aunque la competición no haya empezado.
Otros clubes dependen demasiado de las instituciones y van a ver muy mermados sus presupuestos. Nosotros también le hemos bajado, pero solo un diez por ciento para la primera plantilla.

 

“Nosotros vivimos de las taquillas, de los abonos y los pequeños anunciantes. El aforo no es un tema sencillo”

 

P.- ¿Cómo se gestionará el asunto del aforo?
R.- No es sencillo. De momento hemos cambiado la Copa de Castilla y León al 23 de enero, porque no entendemos este deporte sin espectadores. En otros deportes los ingresos de los clubes por televisión son muy altos, pero en nuestro caso no es así ni mucho menos, y vivimos de las taquillas, de los abonos y los pequeños anunciantes. Estudiamos alternativas, pero tenemos que ir viendo cómo se desarrollan los acontecimientos.

P.- ¿Si la normalidad vuelve, dónde ve al equipo?
R.- Mi idea es mantener la categoría. Quitando Barcelona y Bidasoa, creo que el resto de equipos han bajado. Competiremos y creo que del cuarto al decimocuarto puede haber pocos puntos de diferencia. Nivel de equipo tenemos, y creo que cuando pasen los primeros diez partidos, ya se podrá ver por dónde nos vamos a mover. Queremos disfrutar de esta categoría y no sufrir.