Pedro Delgado, junto a Pablo de Pedro y otro compañero durante la Vuelta a Segovia en gravel. / E.A.

Antes de las nueve de la mañana del domingo, cuando el sol se había quitado de en medio a todas las nubes que durante la semana pasada dejaron caer una buena cantidad de agua sobre la provincia, un atípico pelotón ciclista se daba cita a las puertas de las instalaciones que la empresa Brualdis tiene en El Sotillo. En él se integraban campeones de la talla de Pedro Delgado o Dori Ruano junto a ciclistas de mucha calidad pero menos palmarés, cicloturistas e incluso triatletas a los que dar pedales sobre una BTT se les suele dar más que bien. Todos ellos afrontaron la primera edición de la Vuelta a Segovia en gravel, una modalidad ciclista que combina el ciclismo en carretera con el que transita por caminos y veredas.
Por delante, más de un centenar de kilómetros por caminos que enlazaban El Sotillo con Zamarramala, Valseca, Encinillas, Escobar de Polendos, Escalona del Prado, Turégano, Torreval de San Pedro y El Sotillo, para llegar a la meta situada en la plaza de la Artillería después de superar la ascensión al manantial Fuente Plateada, situado a 1.772 metros.
La jornada, que podía haber resultado mucho más dura si la climatología no hubiera sido favorable, resultó redonda en ese apartado, con un tiempo más que agradable que propició que los participantes pudieran disfrutar de una jornada que unos se tomaron de paseo, mientras que otros apostaron por competir marcando un ritmo bastante más fuerte que les separó de aquellos que los que llevaban una velocidad más reducida.

ISRAEL LLEGÓ DESTACADO

Y en ese apartado competitivo de la Vuelta a Segovia, la clasificación final estuvo liderada por Israel Tapias Revenga, que con un tiempo de 3.42:05 se presentó en solitario en la línea de meta, con más de cuatro minutos de ventaja sobre Alejandro Gómez Calzado, segundo en la clasificación y que recibió el original ‘Premio Poulidor’ por parte de la organización, siendo tercero Miguel Ángel Martínez con un tiempo superior a las cuatro horas. La primera fémina en llegar a la meta fue María Nieves Gómez, que marcó un crono de 4.35:09.