Darío Ajo consigue lanzar desde los seis metros en un momento del encuentro frente al Ademar./ AMADOR MARUGÁN

La mejoría evidenciada en el juego no le alcanzó al Viveros Herol Nava para salir de la mala racha en Pontevedra, donde en una recta final aciaga para los segovianos se vio sin opciones de lograr puntuar frente a un Cisne que jugó mejor los minutos decisivos.

28-25De entrada, se notó la responsabilidad en el juego de ambos conjuntos, conscientes de que no debían cometer errores que pudieran pagarse con parciales negativos. Así, durante los primeros minutos el marcador no registró grandes guarismos, con las defensas imponiéndose a los ataques, pero con el Nava recibiendo la mala noticia de las exclusiones de Lukas Simenas.

El jugador lituano recibió en apenas tres minutos las dos únicas sanciones de la primera parte. El equipo navero aguantó bien el tipo en las defensas en inferioridad, sin recibir un castigo excesivo, si bien pasó de liderar el electrónico a ver cómo el Cisne le tomaba la delantera.
Superado el décimo minuto del choque, un gol de Darío Ajo colocaba el 4-5 en el marcador… y volvió a llegar la crisis ofensiva que tanto daño le ha hecho al Viveros Herol Nava en estos últimos partidos. El conjunto de Diego Dorado no vio portería durante ocho minutos, en los solo que recibió un parcial de 3-0 gracias al esfuerzo defensivo y a que Yeray elevó su porcentaje de paradas, amén de alguna que otra contra que los gallegos enviaron al limbo.

Un parcial de 0-5

Sin embargo, Nava tenía que reaccionar, y lo hizo con una buena actuación coral. Un tanto de Andrés Alonso desde los seis metros, otro marca de la casa de Rodrigo Pérez Arce y un tercero de Andrés Moyano relanzaron al equipo segoviano en el partido. Los visitantes comenzaron a sacudirse los demonios que les habían atenazado durante todas las jornadas precedentes, anotando un parcial favorable de 0-5 que les llevó a liderar de nuevo el marcador con un 8-11 que a cinco minutos para el descanso parecía una distancia tranquilizadora.
Pero no fue así. Una parada de Jorge Villamarín a Andrés Moyano significó el principio de la recuperación del Cisne, que devolvió el parcial al Viveros Herol Nava pese a que Yeray fue capaz de acercarse al cuarenta por ciento de intervenciones acertadas en la primera mitad, que finalizó con empate a doce.
Con 22-21 a diez minutos del final, los únicos dos minutos de superioridad para los naveros se saldan con un parcial de 3-1 en contra que les condena.
En el segundo tiempo no cambiaron demasiado los signos que aportaban ambos conjuntos, con el Cisne apoyándose en su pivote Miguel Simón para complicarle la vida al 6:0 del Nava, y los segovianos tratando de minimizar las diferencias con sus lanzamientos exteriores.
De nuevo unos buenos minutos de los segovianos les pusieron de nuevo por delante, pero la tercera exclusión de Lukas Simenas vino a restar una más que buena baza ofensiva que estaba usando el equipo visitante, puesto que con sus cinco goles estaba siendo una de los estiletes del ataque segoviano sobre la portería local.

Crisis en superioridad

Y mediado el segundo tiempo, de nuevo llegó el atasco en la ofensiva. El portero local Jorge Villamarín, prácticamente inédito durante todo el partido, comenzó a destacar bajo los palos, mientras que Yeray no logró sujetar sus números. Y es que cuando se podía pensar en una reacción visitante con 22-21 tras la primera (y única) exclusión por parte del Cisne, lo que llegó fue un parcial de 3-1 que relanzó a los de Jabato, y hundió la frágil moral de los de Dorado.
La defensa segoviana, ya sin Simenas, no se mostró tan efectiva como en los minutos anteriores, y el Cisne se destacó con una renta de tres goles (25-22) que a cinco minutos para el final le puso el partido imposible al Viveros Herol Nava, que ya solo pudo intercambiar goles ante un directo rival por la permanencia, que acabó superándole por tres tantos. Hay brotes verdes en el Nava, pero no los suficientes como para salir de la crisis.