El jugador del Viveros Herol Nava Nicolo D'Antiono se dispone a lanzar a puerta desde la banda. / A. MARUGÁN
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El Balonmano Nava recuperó su mejor versión en Huesca y logró su segunda victoria fuera de casa (19-23). Después de tres derrotas consecutivas, la plantilla de Daniel Gordo se desquitó para cerrar la primera vuelta con buenas sensaciones. Tras un igualado primer tiempo, los segovianos tomaron impulso y abrieron una importante brecha de forma un tanto arrolladora.

Tras los compases de tanteo inicial, Gerard Carmona fue el encargado de inaugurar el electrónico desde los nueve metros. Nicolo D’Antino lanzó la respuesta, pero falló y fue Adrián Rosales el que mantuvo la igualdad con un gol que le valió para superar la cifra de los 500 tantos en Liga Asobal. Un nuevo logro a su currículum deportivo.

Poco a poco el cuadro local se fue mostrando un punto por encima y consiguieron ponerse dos por encima (4-2) gracias al acierto de Filipe Mota, Alejandro Marcelo y Radovan Ostojic. Sin embargo, este último componente fue excluido y el Nava fue creciendo por mediación del tino de Francisco Bernabéu y Darío Ajo desde los seis metros. Niveló la contienda (4-4) y Rodrigo Pérez y Agustín Casado se aliaron para revertir la situación y dar un paso al frente (6-7).

Después los dos equipos estuvieron fallones de cara a puerta, además de encontrarse con las meritorias intervenciones de los guardametas: Daniel Aguillas por los aragoneses y Yeray Lamariano por los visitantes. Ambos conjuntos volvieron a la carga en un final del primer tiempo muy igualado. Mato se echó a los locales encima mientras los segovianos impedían que se marcharon en el marcador. A falta de poco más de un minuto para el descanso, Gordo pidió tiempo muerto y un gol de Casado valió para sujetar las tablas (10-10).

Ya en el segundo tiempo, Ajo y Bernabéu marcaron el guión en los primeros minutos, aunque el Huesca no dejó que se marcharan a través de las acciones promovidas por Carmona y Marcelo. Apareció Lamariano para disecar los lanzamientos de los de casa y Oleg Kisselev puso brío en ataque con dos importantes goles que pusieron al Nava 12-14.

El buen inicio del equipo navero dejó tocado al plantel de José Francisco Nolasco y tuvo que pedir tiempo para que la distancia no fuera mayor. La sangría se amplió hasta cinco por encima por mediación de la efectividad de Ajo y Kisselev (12-17). Con esa ventaja, el cuadro de Gordo jugó con los tiempos y manejó el timón del encuentro con solvencia. Mejoró en cierto modo el Huesca a través de Enrique Camas, pero el Nava siguió siendo un cañón. El gran partido de Ajo en la parcela ofensiva fue clave y terminaron ganando 19-23.