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Un lance del duelo disputado entre Nava y Granollers. / AMADOR MARUGÁN

La historia del Nava en Asobal ha sido un desafío constante a la demografía. El Atlético Valladolid, una ciudad con cien veces más habitantes que el pueblo segoviano, visita esta tarde (17:00) el pabellón Guerrer@s Naver@s por detrás del equipo de Zupo Equisoain en la clasificación. Son el tipo de partidos que marcan un salto de calidad a final de curso para un club que esta temporada no vive con el agua al cuello. El quinto puesto es una atalaya del balonmano español que no quieren abandonar. “Hay que mirar para arriba, no mirar para abajo“.

El técnico asume que el partido representa algo más, tanto para jugadores como para aficionados. “Es un derbi regional y puede haber rivalidad. Hay jugadores de un equipo que han jugado en otro. Creo que los derbis siempre son especiales, con resultados inciertos, y muy complicados para las dos partes. En este caso, lo tenemos en casa en la primera vuelta y hay que aprovechar”.

Pese a que el triunfo del sábado pasado en Torrelavega abre una brecha de seis puntos entre los naveros, quintos, y la zona de descenso, Zupo no quiere sacar conclusiones hasta el final de la primera vuelta. “La cosa va bien, pero aún quedan muchos partidos y tampoco hay que sacar conclusiones. Cuanto más lejos quede la permanencia y nosotros vayamos sumando…

El navarro saca una lectura positiva del momento que viven sus jugadores, con seis triunfos en once partidos. “Estamos donde nos merecemos por méritos propios. La clasificación al final te coloca donde mereces. Se están haciendo las cosas bien y por eso estamos ahí arriba”. De ahí la vital importancia de ganar dos partidos seguidos. “Viendo como está la competición, es difícil que uno coja cuatro puntos en dos jornadas. No se trata de pensar en dos partidos seguidos, sino en el siguiente. Son dos puntos, jugamos en casa, tenemos que ganar y nada más”.

El capitán Carlos Villagrán no esconde las cartas. “Nos conocemos e intentaremos aprovechar los puntos débiles del contrario“. Por eso pide “una fiesta y que los puntos se queden en casa”.