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Desde que se anunciara el inicio de las competiciones de fútbol y fútbol sala, y se hicieran públicos los calendarios de las distintas ligas nacionales, los clubes no profesionales se encontraban con la difícil tesitura de comenzar a competir con unas medidas sanitarias difíciles de cumplir debido a los escasos recursos económicos que tienen la mayoría de ellos, o renunciar a unas competiciones a las que habían accedido por su bien ganado derecho deportivo.

Cada club ha intentado cumplir (a su manera) con los protocolos, y en el caso de los segovianos el Unami de fútbol sala femenino fue quien llevó sus medidas más al extremo después de negarse a competir en la primera jornada de la liga en la Segunda División ya que su oponente no llevaba mascarilla. Toño González lo explicaba a la perfección, “ya que si no hay test, por lo menos que haya un mínimo de protección con la mascarilla”.

Trabajando en silencio, como se suelen hacer bien las cosas, las Asociaciones de Jugadores de fútbol y fútbol sala negociaron con la Federación Española de Fútbol que, en su protocolo reforzado para el inicio de las competiciones, incluyera tanto al fútbol sala hasta la División de Honor de juveniles, como al fútbol hasta la Tercera División.

Así, en el caso del fútbol, la AFE anunció que la realización de los test de antígenos serán obligatorios para los futbolistas de Segunda B, Tercera División, Primera y Segunda femenina. Dichos test se harán entre 72 y 48 horas antes de los partidos oficiales, y para ello la junta directiva de AFE aprobó el pasado jueves destinar 640.000 euros para dotar de test a los futbolistas de estas categorías, siendo la RFEF quien centralizará la compra y distribución de los test.

En el caso del fútbol sala, la Federación llegó a un acuerdo tanto con la Asociación de Jugadores de Fútbol Sala como con la Asociación de Jugadoras de Fútbol Sala Femenino, que aportarán más del veinte por ciento de sus presupuestos para armonizar el protocolo armonizado de ámbito estatal en colaboración con la RFEF, incluyendo a las categorías de Segunda B, Tercera y División de Honor Juvenil.

Segovianos implicados

De esta manera, en lo que al fútbol se refiere se verán beneficiados por esta medida la Segoviana y el CD La Granja, amén de la Gimnástica Segoviana de Nacional Juvenil, mientras que en el fútbol sala lo serán el CD Segosala y el Mariano Rico Cuéllar en la Segunda B, el Racing Cuéllar y El Espinar Arlequín en la Tercera, y el CD Valverde, el Cuéllar Eufón, el CD Segosala y el CD San Cristóbal en la División de Honor de Juveniles.

Puertas abiertas para el Unami-Mora

Después de este acuerdo entre las asociaciones de jugadores y la Federación Española de Fútbol, aumentan exponencialmente las opciones de que el Unami y el Mora puedan jugar a las seis de la tarde del sábado en el Pedro Delgado.

Atendiendo a los criterios de la Junta de Castilla y León, podrán asistir al encuentro hasta 500 personas. Aprovechando esta circunstancia, el Unami abrirá las puertas del pabellón a los aficionados, pero respetando las medidas sanitarias.

Así, a todos los aficionados se les tomará la temperatura, y tendrán que rellenar y firmar una declaración de responsabilidad, además de respetar las distancias de seguridad, y usar la mascarilla durante todo el encuentro. Habrá distancia de seguridad en las butacas, sin la posibilidad de presenciar el partido de pie, contando el pabellón contará con un circuito de entrada y salida. Desde el club se recomienda llegar con antelación al partido para evitar aglomeraciones en la entrada.