El deporte de Castilla y León continúa esperando a que la Junta relaje las medidas que impiden a los clubes poner a entrenar a sus equipos, y con un poco más de optimismo después de la reunión que la Asociación de Federaciones Deportivas de Castilla y León, comienza a prepararlo todo para cuando llegue el momento de que el deporte colectivo deje de ser el ‘patito feo’ en lo que a actividades deportivas se refiere.

Sin embargo, la situación epidemiológica no está siendo ahora ni mucho menos favorable, y aunque la fecha del 14 de enero aparece en el horizonte como la del inicio de los entrenamientos colectivos, el repunte de los casos podría llevar a un nuevo retraso en el comienzo de la actividad.

Una fecha demasiado optimista

De momento ha sido la Federación Territorial de Baloncesto quien dio un paso adelante para, de acuerdo con la Junta, dar comienzo a su competición autonómica el 24 de enero para las categorías infantil, cadete y junior que se dividirán en grupos de Especial y Preferente. Pero como quiera que el Plan de Medidas de Prevención y Control solo permite en el deporte federado el entrenamiento sin contacto físico y respetando la distancia de seguridad interpersonal, resulta extraordinariamente complicado pensar que las competiciones puedan dar comienzo en esa fecha, ya que los equipos apenas pueden entrenar en grupos de seis, y sin contacto físico.

Mención aparte merecen el fútbol y el fútbol sala, con sus competiciones regionales jugándose y los calendarios ya establecidos desde hace tiempo, tal y como avanzaron fuentes de la Territorial a El Mundo Diario de Valladolid. Pero una cosa es tener los calendarios hechos, y otra que los clubes no vayan a reconsiderar su postura de iniciar la liga, con los protocolos que deberán establecerse para que la competición dé comienzo.

Los calendarios ya no valen

En principio, se habían inscrito un total de dieciséis conjuntos en la liga provincial en su categoría senior, tanto en la Primera como en la Segunda División de fútbol. Y si bien es cierto que los calendario están hechos, con las posibles renuncias que puedan producirse, más los pocos meses que restarán desde que pueda iniciarse la competición (en el mes de febrero en el mejor de los casos) hasta el final de la temporada en junio, no se descarta que esos calendarios sirvan para poco, y haya que establecer unas nuevas bases de competición, bien dividiendo a los equipos en grupos, bien jugando a una sola vuelta.

La certeza es que será complicado para el deporte colectivo que la Junta de Castilla y León relaje las medidas que tiene establecidas, y menos en un momento en el que ya comienza a hablarse de ‘tercera ola’ y los casos siguen en ascenso, por más que en la mitad de las comunidades autónomas se haya entendido que el deporte no es un generador de contagios.