El daño que la derrota ante el Adarve produjo en el seno de la Gimnástica Segoviana fue mayor del que en un principio podía esperarse, a tenor de las declaraciones de los azulgranas finalizado el choque frente al Navalcarnero que terminó con el equipo gimnástico sumando sus primeros puntos en la liga. La imagen del conjunto de Manu González se vio tocada en la primera jornada de liga, y este hecho vino a espolear a una plantilla poco acostumbrada a mostrarse inferior a su rival.

“Gracias a Dios hemos dejado atrás el partido del Adarve”. La frase que pronunció Manu González al finalizar el encuentro frente al Navalcarnero fue un fiel reflejo de la intensa semana de trabajo que los integrantes de la Segoviana realizaron con el fin de mejorar sus prestaciones ante un oponente que contaba con argumentos suficientes como para complicarle (y mucho) la vida a los gimnásticos.

Simplemente mejores

Y no cabe duda que tanto física como tácticamente la Segoviana fue mucho mejor en esta segunda jornada de liga que en la primera. La línea defensiva fue la misma que la que se puso en juego ante el Adarve, pero la presencia de Cidoncha acompañando a Manu en el centro del campo ayudó al capitán azulgrana tanto en la salida del balón como a la hora de ocupar la zona ancha del campo en la presión defensiva, sumando un jugador más a una defensa que apenas cometió un error.

El encuentro de la tercera jornada que llevará al equipo a Asturias para jugar frente al Real Avilés se disputará en la mañana del domingo

Pero, sin duda, la aportación de los cuatro jugadores más ofensivos de la Segoviana fue lo más destacado del partido. Szymanowski no tuvo su tarde de cara al gol, pero siempre llevó amenaza por su banda, Álex Conde firmó una gran tarde con su trabajo sin el balón, y Manu puede dar fe de ello en el 2-0, pero sobre todo con la claridad a la hora de lanzar las contras, mientras que Sergio Nanclares supo batirse el cobre en el ataque, presionando con insistencia a los centrales y abriendo los espacios para la llegada en segunda línea.

Borrego, de dulce

Mención aparte merece el partido de Javi Borrego, que entrando desde la banda izquierda demostró el hambre de gol que tiene, que no sació con el primer tanto empalmando de manera más que efectiva un envío desde la derecha, sino que se ganó la ovación de los aficionados marcando un tercer gol después de correr a por un balón que parecía claro para el portero tras su despeje.

En el plano negativo, el fuerte golpe en el empeine que recibió Rui le va a poner en duda de cara al partido frente al Avilés que se disputará en la mañana del domingo. La opción de situar a Juan de la Mata como central no le es desconocida al segoviano, pero no deja de ser una solución de emergencia, o una alternativa si el técnico se decide a jugar un partido con tres centrales. Mansour y Javi Marcos se van acoplando poco a poco, y el equipo tiene toda la semana para preparar con tranquilidad el encuentro. Y es que ganar es la mejor medicina.