El guardameta de la Segoviana Christian Martín despeja un disparo. / JUAN MARTÍN - LA GIMNÁSTICA
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Trabajada victoria la conseguida por la Gimnástica Segoviana en su visita al feudo de un Real Burgos que se encontraba en una dinámica ascendente. El conjunto de Manu Gómez recupera la tercera plaza de la clasificación gracias a los tantos de Dani Calleja e Ivi en San Amaro, pero no fue un choque sencillo para los intereses de los azulgranas, que ayer vistieron de blanquinegro.

Y es que, pese a que se les puso la contienda de cara en el primer minuto de juego, los segovianos tuvieron bastantes problemas para controlar el partido en el tramo final del primer acto y en el arranque de la reanudación. Luego vieron la luz con el 0-2, pero muy poco les duró la alegría, pues los anfitriones recortaron distancias de inmediato para meterse en el choque y volcar el duelo en el terreno de juego de los visitantes hasta el pitido final.

Es indudable que la puesta en escena de la Segoviana sobre el tapete burgalés no pudo ser mejor, ya que fue capaz de convertir en oro su primera acción ofensiva. No se había cumplido ni el primer minuto de juego cuando los azulgrana se adelantaron en el marcador. Fue en una larga jugada iniciada desde atrás por Viti, que ganó metros por el centro y abrió el balón al costado derecho sobre la incorporación de Adrián. El lateral puso un balón al segundo palo, donde Borrego aprovechó un error defensivo de la poblada retaguardia local para servir un balón atrás sobre la llegada de Dani Calleja, que de disparo raso y cruzado superó a Ibai para hacer el 0-1 en el partido de la reaparición para el centrocampista gimnástico tras la lesión que sufrió en el choque frente a la Arandina.

UN GOL PARA DAR TRANQUILIDAD

El tanto dio alas a los visitantes, que se adueñaron del control del choque durante el primer cuarto de hora de juego. Los de Manu González marcaron el tempo del partido, haciendo valer su superioridad técnica en la medular para combinar con criterio en busca de la portería del Real Burgos. Calleja era el motor de la Segoviana y de sus pies partían las mejores opciones de ataque, como un balón sobre Borrego que concluyó con un centro que se paseó por el área sin rematador. Acto seguido fue Rubén quien robó un balón a René, profundizó por la banda izquierda y puso un centro tenso al área al que no llegaron por centímetros ni Borrego ni Dani Abad.

Pero poco a poco el intenso frío y el césped de hierba artificial fueron ensombreciendo el fútbol visitante, lo que no quiere decir que la meta de Christian pasara por verdaderos apuros, ya que el Real Burgos seguía reponiéndose del golpe y no daba señales de vida en el campo de la Segoviana. Su primera ocasión llegó en el minuto 29 con un disparo de Taborda, que recogió un balón rechazado a la salida de un saque de esquina, pero su remate se marchó ligeramente desviado.

MUCHA LUCHA, POCAS OCASIONES

Para ese momento los rojipardillos ya se habían sacudido la presión de la Gimnástica y habían dado un paso adelante, equilibrando el duelo en la zona ancha, por lo que las ocasiones comenzaron a escasear. La más reseñable hasta el descanso fue un centro de Adrián desde la línea de fondo que Ivi remató de forma defectuosa en el área.

Esta tónica de mucho equilibrio en el centro del campo, y pocas oportunidades verdaderamente claras en las áreas se mantuvo tras el paso por los vestuarios. El Real Burgos comenzó a ganar la partida física por dentro, aunque las ocasiones tenían el sello de los segovianos, como un nuevo centro de Adri desde la derecha que Asier, en semifallo, envió por encima del larguero. Los locales ganaron en profundidad y empezaron a poner en apuros a la zaga segoviana, como en un balón interior de Bruju sobre la incorporación de Diego, que tras recortar disparó con la derecha, encontrándose con la buena respuesta de Christian.

A la hora de juego pudo sentenciar la Segoviana tras un error en el pase de Ovidio. Calleja, con opciones de pase a ambos lados, sirvió el balón raso a Borrego, abierto a la derecha. Y el disparo cruzado del ariete lo despejó con los pies Ibai en una gran intervención del portero local, que durante varios minutos pareció no encontrarse en las mejores condiciones físicas, pero que cuando hubo de responder bajo los palos, lo hizo con acierto.
El Real Burgos hizo un doble cambio dejando defensa de tres en busca de la igualada, pero lo que estuvo a punto de llegar de inmediato fue el 0-2, de nuevo en un servicio de Calleja sobre Borrego, que en el punto de penalti controló y disparó para encontrarse de nuevo con Ibai, que le volvió a ganar la partida.

Pero en la siguiente acción cambiaron las tornas. Con los rojipardillos volcados en campo rival, la Segoviana aprovechó una contra para hacer el 0-2. Calleja abrió el balón a la izquierda. Borrego, de primeras, puso un centro tenso al área y Gómez no llegó al remate en el primer palo, pero Ivi, acompañando la jugada, fusiló a Ibai en el segundo.

El encuentro parecía decidido en favor de los intereses de los gimnásticos, que sin hacer un gran partido sí habían sido más contundentes que su rival. Sin embargo, los burgaleses no habían dicho su última palabra y acortaron distancias poco después en una falta lateral botada por Sito, que acababa de saltar al terreno de juego, y cabeceada en el área por Castro. La zaga de la Segoviana reclamó fuera de juego, pero el gol subió al marcador, y desde ese momento y hasta el final del choque, los visitantes se tuvieron que emplearse a fondo para contener las acometidas de los burgaleses para salvar los tres puntos, sobre todo en varias acciones postreras a balón parado en las que llegó a participar el portero local, que abandonó su área en busca de un remate salvador para su equipo, que no llegó a producirse.