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Un momento de la carrera celebrada el sábado en el municipio leonés de La Robla. / RFEC

El ciclista segoviano de Carbonero del Mayor, Francisco Herrero, cerró un gran fin de semana en La Robla (León), venciendo no solo en la prueba que se celebró el pasado sábado en la población leonesa, sino también liderando la general final ldel Open de España de Ultramaratón.

La larga carrera presumió de emoción hasta el final. Los ciclistas tuvieron que enfrentarse a un recorrido total de 134 kilómetros y 2.752 metros de desnivel positivo. Tras las dos pruebas celebradas en La Iruela y Alcora, la clasificación general llegaba muy apretada a la localidad leonesa, y tras una carrera siempre constante, fue el segoviano quien se alzó con el triunfo en La Robla con un crono de 5:28:52.

El corredor del Carbonero Bike impuso un fuerte ritmo desde el inicio yéndose en solitario en el primer punto intermedio. No obstante, fue alcanzado por Francisco Mancebo en el segundo punto de control, pero el veterano corredor no pudo seguir a Herrero. Aún así, Mancebo llegó a línea de meta en segunda posición tras luchar con Diego Rodríguez e Iván Coca. El abulense cruzó la meta con un crono 5:35:47, mientras que Rodríguez lo hizo con 05:41:01.

Primera selección

“La carrera empezó con una salida tranquila por las calles de La Robla donde rápido íbamos a encarar la primera subida. Cogimos la cabeza e intentamos hacer la primera selección para ver quién estábamos. Nos quedamos cuatro corredores, Mancebo, Alejandro Massia y mi compañero de entrenos, Álvaro Nieto”, explicó Herrero.

A media carrera el ciclista segoviano reconoció que “empezamos el segundo bucle con la subida más dura y larga del día. Paco puso un ritmo fuerte y Alejandro se descolgó al empezar. A mí me hizo sufrir sobre todo al principio, pero ya a media subida empecé a encontrarme mejor. Encaramos el último kilómetro donde están las rampas más duras y cogí la cabeza, vi que Paco ‘hacía la goma’, y creí que era el momento de intentar marchar en solitario. Empezó el tramo de navegación y enlacé bien estos primeros desvíos gracias a que había hecho un reconocimiento de la zona semanas atrás”.

Pronto llegaron los tramos finales de la carrera, Herrero añadió: “Ahí iba a ser la última vez que viera ya a Paco. En el sendero aumentamos diferencias tomando algún que otro riesgo. La verdad que fue el momento que más disfruté de toda la carrera, con un sendero con peraltes, dublins, chicanes entre los pinos… y llego al kilómetro 70 de 134 ya con mi fuga consolidada pero con 64 kilómetros duros por delante. Empezó la parte de la carrera más difícil para mí. Pero sin desconcentrarme en ningún momento marqué mi ritmo de fondo, intentando cuidar la mecánica lo máximo posible. Se me hizo largo, no tenía buenas referencias por detrás y no pude relajar en ningún momento”, reconoció.

Sin fuerzas por detrás

Pero por detrás ya no había fuerzas para remontar, y así Herrero logró llegar a meta el primero, consiguiendo la victoria. La sorpresa agradable llegó después, ya que la suma de tiempos le dio al segoviano el triunfo en la general del Open de España. Todo un logro después del accidente que Herrero sufrió en la Gigante de Piedra y que le llenó de satisfacción tras un trabajo muy duro durante varias temporadas.