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Fran Adeva afronta a los 25 años su primera temporada con la Gimnástica Segoviana. En sus dos primeros encuentros, ambos como titular, dio la talla. Su hat-trick ante el Mirandés B el pasado domingo fue un bautismo durado en La Albuera. Fue el tercer triplete de su carrera; como en los otros dos, firmados como jugador de la Arandina, el entrenador le cambio nada más anotar el tercero y le privó de engordar su cuenta. Antes de visitar esta tarde al Bupolsa, subraya que el ataque azulgrana tenderá más a compartir los goles que a designar un hombre gol como lo fuera Mika.

¿Que significó para usted anotar tres goles ante el Mirandés B?
Es muy importante por varios aspectos. Primero, por volver a jugar un partido en casa con tu afición. Estrenar la liga en casa con un nuevo equipo y empezar ganando, con muy buenas sensaciones. El equipo demostró desde el minuto uno que quiere llevarse los puntos, que quiere dar un golpe encima de la mesa. Que este es el año de estar arriba. Personalmente, es importante tener esas buenas sensaciones, ese buen feeling con el equipo. Sobre todo, para ganar confianza. Me dieron el balón y me lo llevé firmado con los compañeros: un buen recuerdo. Ojalá que sea el primero de muchos.

¿Por qué es importante esa confianza para un goleador?
Es lo que se espera de un delantero: que haga goles. Yo intento dar mucho más al equipo; intento trabajar, dar salidas y soluciones en ataque o echar una mano en defensa. Pero está claro que la gente pide goles a un delantero. Hay veces que estás más acertado y veces que lo estás menos, pero empezar metiendo tres goles te da esa tranquilidad. Para mí los goles son el resultado del buen trabajo. Que lleguen quiere decir que se están haciendo las cosas bien y que estamos en una buena línea. A partir de ahí, habrá días que no entren. Pero claro, cuando entran todo es mucho más fácil.

¿Con cuántos goles consideraría que ha hecho una buena temporada?
(Ríe). Los suficientes para que el equipo pueda ascender.

No da una cifra.
No me gusta ponerme cifras porque nunca se sabe. Y siempre digo lo mismo. Es que a lo mejor digo 15, meto 15 y hemos perdido todos esos partidos. Y luego haces siete que son importantes para que el equipo gane 1-0 o 0-1 y asciendes. Y dices: “Pues a lo mejor no son tan malos esos siete”. Para mí lo importante es que los goles sirvan para que el equipo sume puntos.

Con la marcha de Mika, el último delantero referente de la Segoviana, el club compensó el año pasado su ausencia con varios goleadores en cifras más bajas. ¿Es más saludable tener un delantero referencia o un reparto más democrático en la tabla de goleadores?
Para el equipo, ojalá que seamos muchos los que metamos muchos goles, eso será una noticia impresionante. Lo ideal sería repartir muchos goles entre muchos jugadores porque centrar todo el juego de ataque en un jugador no es positivo para nadie. Creo que este equipo tiene muchas soluciones y variantes arriba, así que creo que se van a hacer muchos goles y los van a hacer muchos jugadores distintos.

¿Cómo está viviendo los positivos en la Arandina?
He estado manteniendo contacto estos días con algunos compañeros, que me iban informando. Es una situación triste, porque a nadie le gusta que pasen estas cosas. Pero nos puede pasar a cualquiera. Afortunadamente, han tenido muchos casos pero la mayoría asintomáticos y ninguno grave. Así que por esa parte, contento. Estuve hablando con ellos y les mandé ánimos. Ojalá puedan volver pronto a la normalidad, a entrenar y a competir, que es lo que nos gusta a todos.

En un contexto de excepcionalidad sanitaria, ¿el fútbol representa un alivio o una irresponsabilidad?
Para mí, es un alivio que te dejen desarrollar tu profesión, como para cualquier persona. A partir de ahí, el club y la Federación han tenido mucho tiempo para trabajar y establecer un protocolo. Queremos confiar y confiamos en que ese protocolo sea seguro y que cumpliendo todas esas medidas no haya riesgos. Es complicado. Siempre que nos dejen jugar y se nos garantice que estamos en un entorno seguro, bienvenido sea. Está claro que hay cosas mucho más importantes que el fútbol, pero en esta situación todo lo que sea llevar una vida lo más normal posible va a ayudar bastante.

Las restricciones del estado de alarma dan al deporte profesional la categoría de excepción. ¿Qué es para usted deporte profesional?
Para mí, más allá del dinero que se gane o no se gane, es la dedicación que cada uno le ponga. Por desgracia hay clubes que no pueden pagar a sus jugadores, pero se lo toman como algo profesional en su día a día, en los medios que ofrecen a sus futbolistas. Y los jugadores, entrenando y realizando los fines de semana viajes muy largos para ir a competir. Creo que eso es profesional. Luego habrá categorías que ni siquiera entrenen entre semana y se lo tomen como un simple hobbie. En Tercera División hay muchos equipos que se lo toman como algo profesional; y ya no te cuento en Segunda B. Y las horas que le dedicas a ello, que entre entrenamientos, viajes y partidos son muchísimas.

Y usted pide que las autoridades le dejen hacer su trabajo.
Cada uno tiene su situación. Yo en mi caso tengo contrato laboral y tendría un justificante de que voy a trabajar. A mí no me afectaría, además de que entrenamos pronto. Pero sí, claro, creo que si un jugador no tiene contrato profesional y está en una categoría considerable y entrena después del toque de queda, tendría que poder hacerlo. Se debería revisar esa excepción; al final, si se está permitiendo competir los fines de semana, ¿cómo no vas a permitir entrenar?