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No siempre se cumplen los objetivos que un equipo se fija a la hora de confeccionar la temporada y las ilusiones y el trabajo que se depositan en un proyecto toman caminos que se alejan del deseado. Cada uno, atendiendo al nivel de su plantilla y/o al peso económico que sujeta, se marca una meta -normalmente- acorde a su patrimonio. Al final del curso solo los más regulares se permiten tutear su objetivo. En ese punto están el Zamora CF y la Gimnástica Segoviana, las dos mejores plantillas del Grupo VIII según reflejan sus números. Donde otros no han podido -o sabido- llegar, ellos tienen en su mano el ascenso a Segunda División B, pero solo uno de los dos verá consumado lo que supondrá una gesta.

Por delante 90 minutos. O lo que es lo mismo: toda la campaña. No habrá prórroga. Tampoco penaltis. Un partido a cara o cruz, en el que el canto también tiene valor y sería favorable para el conjunto zamorano. El equipo que dirige Luis David Movilla parte con ventaja, al acabar primero en la clasificación, y, en caso de empate al término del encuentro, se adjudicaría el ascenso. Ante esta normativa, fijada por la Federación en relación al reglamento establecido por Covid-19, con el pitido inicial -el canto de la moneda-, el cuadro rojiblanco ya iría ganando.

Ahí entran en juego los nervios. Catalizar la presión se torna como un factor crucial a la hora de plantear la final. Desde el principio hasta el tiempo de descuento. Es decir, la tensión añadida puede oprimir la libertad de pensar y ejecutar con y sin balón, y modelar así lo trabajado estos meses. 90 minutos que en ningún caso darán para un cortometraje y que pueden hacerse eternos. Cosas del fútbol. Para ello, la labor de los entrenadores juega un papel principal, en el que al buen trabajo realizado en el aspecto físico y táctico, junto al resto de componentes del cuerpo técnico, el factor motivacional es tan o más importante. La fortaleza mental y la confianza como armas de duelo.

González: “Si mantenemos la portería a cero, vamos a ganar”

En ese sentido, y según lo que reflejaron los técnicos en rueda de prensa, ambos grupos llegan concienciados de lo que supone dar el salto de categoría o estar una temporada más en Tercera. “Siento que la energía en la que vibra el vestuario es positiva y la idónea para una final”, apuntó Movilla. Por su parte, el entrenador del plantel azulgrana, Manuel González, señaló: “Después de un año trabajando, hemos llegado al objetivo y dependemos de nosotros mismos. A ilusión y ganas no nos puede ganar nadie. Por eso soy optimista”.

Por otro lado, los dos apuestan por un partido con goles. “El empate es lo menos probable por las características de ambos equipos”, subrayó el técnico del Zamora; y el de la Segoviana comentó sobre el acierto de cara a puerta: “Lo bueno es que tenemos siempre ocasión de marcar. Hemos metido en todos los partidos menos en el primero y en el del otro día contra la Arandina”. En cuanto a la clave del encuentro, González explicó: “Hay que mantener la solidez defensiva: es difícil contra un equipo como el Zamora, pero si mantenemos la portería a cero, vamos a ganar; ya que en la zona ofensiva luego siempre aparece algún jugador”.

Todos disponibles

En cuanto a las alineaciones de salida, Movilla podría repetir el once que sacó frente al Numancia B, aunque el amplio fondo de banquillo con el que cuenta podría plantear otras alternativas como la apuesta por los delanteros Valentín Prieto, máximo goleador del equipo con 12 dianas, o Sergio García, uno de los capitanes. Del mismo modo, en la defensa podría haber algún cambio con la partida de Rasines. Por el bando gimnástico, los esquemas de inicio de González siempre van rotando en función de cada partido y del estado de forma de sus jugadores, aunque para esta ocasión se estima un once similar al de la Arandina, con alguna variante como la entrada de Dani Calleja o Iván Sales en la parcela ofensiva.

Dani Arribas celebra un gol, junto a Dani Abad. / KAMARERO

Arribas: “Dependemos de nosotros mismos”

“Dependemos de nosotros mismos: de estar acertados y de defender bien. Luego estamos acostumbrados a meter goles y a ganar partidos. Por lo que no hay esa presión por marcar. Solo hemos estado dos partidos a lo largo de la temporada sin meter gol. Lo mejor en estos casos es actuar con naturalidad. Este equipo tiene cosas que vienen solas y lo peor es obsesionarse. Somos un grupo muy unido dentro y fuera del campo. Meternos mano no es nada fácil. Hemos aprendido a sufrir y eso es muy difícil Lo más importante es dejar la portería a cero, ya que un gol a nuestra contra nos puede hundir”.

LA SEGOVIANA, DE AZUL CELESTE

La Gimnástica jugará con camiseta celeste y pantalón blanco en relación a la bandera de la ciudad. La Federación no permitía a la Segoviana saltar al césped de la Nueva Balastera con su habitual equipación azulgrana, por posibles equivocaciones con los colores rojiblancos del Zamora, y asume este cambio de manera obligada.

LA FINAL, EN CUATRO CLAVES

1.- LOS DOS MEJORES

La final del play-off de ascenso del Grupo VIII de la Tercera División reúne a los dos equipos con mejores números del campeonato liguero. El Zamora ha sido el líder indiscutible de la competición, invicto hasta el 23 de febrero. La Segoviana, por su parte, es la plantilla que mejores cifras encadena en lo que va de 2020, sin perder desde el 29 de diciembre del año pasado.

2.- ALTO NIVEL

Pese al parón que sufrió la competición por el coronavirus, ambos conjuntos siguieron ejercitándose de forma individual y, cuando volvieron a las sesiones grupales, han conseguido llegar a la fase de ascenso a un alto nivel.

3.- ESCENARIO NEUTRAL

Al igual que ocurriera en las semifinales del play-off, el campo de la Nueva Balastera de Palencia acogerá la final. Un escenario neutral, que alberga el decisivo partido por el ascenso a puerta cerrada y manteniendo el protocolo de seguridad.

4.- LA REFERENCIA DEL ÚLTIMO PARTIDO

El último choque en el que se enfrentaron ambos equipos fue el partido correspondiente a la segunda vuelta, que se disputó en La Albuera y terminó en empate (1-1). Sin embargo, la Gimnástica estuvo por encima y fue en el tiempo de descuento cuando el Zamora colocó las tablas en el marcador, fruto de confiar en sus opciones hasta el final.