Hay partidos amistosos que lo son, y otros que no lo parecen. El encuentro que en la tarde del viernes disputaron el Viveros Herol Nava con el Villa de Aranda en Nava de la Asunción quería ser de los segundos. Y es que la derrota que haces mes y medio infligió el conjunto ribereño sobre el segoviano en la Liga Asobal es de las que escuecen, y mucho. Así que el equipo que ahora dirige Zupo Equisoain planteó el partido como un amistoso, pero también como una pequeña revancha del 21-30 del pasado 9 de diciembre.

Pero como una cosa es lo que tú quieres, y otra muy distinta lo que pase, el Viveros Herol Nava se encontró jugando una primera parte muy igualada ante el equipo de Aranda de Duero, entre otras cosas porque el ataque segoviano fue manifiestamente mejorable, con un Lukas Simenas muy precipitado en sus lanzamientos desde los nueve metros, y los extremos sin encontrar la manera de imponerse al portero visitante.

BUEN ESFUERZO DEFENSIVO

Afortunadamente, en el área local el 6:0 navero se mostró lo suficientemente activo como para impedir que el Villa de Aranda jugase con comodidad, pese a las ausencias del lesionado Andrés Moyano, y los ‘tocados’ Álvaro Seabra y Adrián Rosales, más Paco Bernabéu, lo que llevó a Zupo Equisoain a confiar el centro de la defensa a Mota y Simenas.

Aunque teniendo un pivote dominante como es Javi García todo es más sencillo, los arandinos no supieron aprovechar la gran capacidad de atracción de su hombre en los seis metros, y con escasos lanzamientos exteriores fueron demasiado previsibles para Patotski, que hizo unos buenos números hasta el descanso.

 

El equipo navero fue de menos a más y, pese a las bajas, logró dejar en 21 goles a su rival, que solo encontró como argumento ofensivo a su pivote Javi García

 

La entrada en la pista de Carlos Villagrán junto con la de Jorge da Silva dejó entrever algunas interesantes acciones ofensivas del Viveros Herol, que quiere sacar más partido a la capacidad de lanzamiento del portugués para obligar a las defensas a ser un poco más profundas y dejar espacio suficiente como para que tanto Darío en los seis metros, como Rodrigo entrando desde los nueve, tengan opciones claras de lanzamiento.

Así sucedió en un par de ocasiones en las que los jugadores segovianos encontraron las grietas de la defensa del Villa de Aranda, que con un 5:1 muy activo que dificultaba la circulación de la bola enlazaron algún que otro contragolpe, aunque con mala definición.

VENTAJAS LOCALES TRAS EL DESCANSO

El 10-10 con el que llegó al descanso ponía en evidencia lo que estaba siendo el encuentro, lento en sus ataques y con las defensas imponiéndose. Pero bastó con que el Viveros Herol apretara un poco más en su 6:0 para que el segundo tiempo fuera bastante más movido prácticamente desde su inicio, aunque una exclusión de Mota pusiera la inferioridad en los dos primeros minutos de la reanudación.

Pero jugando todo el segundo tiempo con una primera línea en la que Carlos Villagrán llevaba el timón y tanto Jorge da Silva como Rodrigo Pérez ponían la amenaza y Pablo Herranz se fajaba en el pivote. Con el ataque segoviano funcionando a un rendimiento bastante más aceptable que en la primera parte, pronto cogió el Balonmano Nava la iniciativa en el marcador, para no soltarla hasta el final.

Un contragolpe culminado por Nicolo situaba el 17-14 en el electrónico, y ponía un punto más de tensión en los ataques del Villa de Aranda, que solo encontraban respuesta a la defensa local en la enorma figura de Javi García, al que solo el cansancio pudo parar en los últimos minutos, porque ni Mota ni Simenas lo consiguieron. Abusó el conjunto visitante del juego con el pivote hasta hacer enormemente previsibles sus ataques, pero poco importó, porque la defensa navera no encontró la forma de frenar al ‘29’ del equipo ribereño.

UNA REACCIÓN QUE SE QUEDÓ CORTA

Así, de un relativamente cómodo 18-15 y bola para poner cuatro goles de distancia, se pasó al 20-19 a diez minutos para el final, con el ataque segoviano algo más atascado, y el cuadro de Alberto Suárez haciendo mucho daño desde los siete metros. Un cambio de hombres, dando entrada a Andrés Alonso y a Filip Vujovic para apuntalar el lado izquierdo de la defensa vino a dar un aire muy necesario al conjunto segoviano, que también encontró a Yeray en dos acciones importantes del partido, con una gran intervención a lanzamiento de Javi García desde los seis metros, y un balón de costa a costa que recogió Vujovic para cerrar la victoria segoviana al contragolpe.

Mejoró sus sensaciones el Viveros Herol Nava con respecto al encuentro pasado frente al San Pablo Burgos, mostrando unas señas de identidad distintas a las del inicio de la temporada, con una defensa más profunda y un ataque que, sin estar lógicamente a pleno rendimiento, si parece saber aprovechar mejor las características de los jugadores. Aunque un amistoso no sirve para ‘vengar afrentas’ sí hace recuperar un poco de moral, que nunca viene mal de cara a lo importante que llegará para el Balonmano Nava el próximo 3 de febrero en Huesca.