El entrenador del Unami CP, Antonio González, en las afueras del pabellón Pedro Delgado. / UNAMI CP
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El joven Antonio González afronta su segunda temporada como técnico del conjunto femenino del Unami CP, que juega en la Segunda División de fútbol sala. Tras una primera campaña como segundo entrenador, junto a Luis Martín, el pasado verano se hizo cargo del equipo de ‘las azules’ y ahora ya planifica la nueva pretemporada en la que pretende conseguir una progresión y llevar a la plantilla un punto más arriba. Por ello, antes de establecer objetivos numéricos, repasa: “Hay que ver en lo que hemos fallado para mejorar y montar un proyecto que sea mejor que el del año pasado, y que lleguemos a dar lo máximo que podamos dar”. González habla del pasado curso y de la planificación de la siguiente temporada en una entrevista realizada por el departamento de prensa del club.

¿Cómo han vivido el parón de la temporada a consecuencia del coronavirus?

En el primer momento fue una sorpresa. En nuestra mente en esas dos semanas que se pautaron, estaba preparar el siguiente partido, así que estudiamos al rival, pensando que llegaríamos. Pero se fue viendo cómo evolucionaba la situación y ya fuimos conscientes que era muy difícil que la competición se reanudara. En cuanto a la forma de llevarlo en grupo, nos hemos reinventado, hacíamos actividades en grupo, cosas que normalmente durante la temporada no puedes hacer, juegos, vídeos, y también trabajo físico. Hemos estado durante dos meses cuidando la preparación física, como lo que hubiera sido el periodo normal de la temporada. Al final, de lo negativo, sacamos algo positivo como equipo.

¿Qué balance hace de este curso?

Es quizás una temporada de adaptación creo. Al final entra entrenador nuevo, con plantilla renovada, ideas nuevas, método de trabajo nuevo… Y la verdad es que eso necesita un tiempo de adaptación a una competición que es dura, en la que hay equipos muy fuertes y competitivos.

¿Que valoración hace a nivel personal de esta primera temporada como entrenador del equipo?

Fue un reto importante, sabía dónde me metía, y estoy muy contento de haberlo afrontado así. Personalmente he aprendido mucho, los rivales te llevan a un límite al que en otras categorías no llegas. Aprendes de tus rivales, de tus propias jugadoras, que son las artífices de todo, y supone un reto personal,sobre todo para una persona joven como es mi caso.

Referencias

¿Dónde le gustaría llegar como entrenador?

Ojalá lleguemos a la élite algún día. Es difícil vivir del fútbol sala tanto para los jugadores como para los entrenadores, está claro. Por mi parte que no sea desde luego, porque echo muchas horas al día, sobre todo ahora en verano. Me ha servido para reciclarme, porque he estado mil horas viendo ponencias y vídeos para formarme. Es un camino que poco a poco tienes que ir recorriendo, y sobre todo estar preparado para cuando llegue una oportunidad buena y la puedas aprovechar.

¿Cuáles son sus referentes en el banquillo?

Tengo varios, siempre me ha gustado mucho Diego Ríos, actual entrenador del Levante, que desde muy joven empezó en el Azkar Lugo y con cada equipo ha sacando el máximo juego, además te sientes identificado con una persona joven. Y luego Imanol Arregui por su forma de ver el fútbol sala, Giustozzi en ElPozo te hace ver las cosas de otra manera, Pato es otro que siempre tienes en la lista y todos los que han pasado por Segovia: Velasco, Candelas o Venancio son gente muy a seguir.

“Vamos a aspirar a lo máximo posible que quiera el llegar el grupo”

¿Qué objetivos se marcan esta próxima temporada?

Sinceramente, esperemos que las bases puestas en la temporada anterior se vean recompensadas. Las chicas tienen calidad y pueden llegar hasta donde ellas se propongan, el caso es ir a cada partido y en cada competición poquito a poco, cogiendo confianza, asentando bases y que luego eso partido a partido te haga conseguir el objetivo. Vamos a aspirar a lo máximo posible que quiera llegar el grupo.

¿Cuáles son los puntos débiles y fuertes del equipo?

Quizás achacamos la falta de regularidad, somos un equipo que ante los equipos fuertes somos capaces de competirles. Hemos sacado resultados, por ejemplo los dos equipos que juegan los play-off de ascenso les hemos ganado a los dos. El Almagro nos ganó en casa, pero les ganamos fuera, al Telde le ganamos en casa y perdimos fuera. Competimos con equipos fuertes, pero luego no somos capaces de guardar esa regularidad el resto de jornadas, ese es un punto a mejorar. Y luego lo mejor de este equipo, y lo que te hace multiplicar el rendimiento, es que es un grupo de amigas que están muy comprometidas, que trabajan en cada entrenamiento aunque haya compromisos laborales, pero responden cada entrenamiento y partido.

¿Cómo afronta un vestuario la situación de que el entrenador sea más joven que las propias jugadoras?

Quizás el 90% de las jugadoras son mayores que el entrenador. Al principio puedes pensar que es un hándicap pero al final, si tú demuestras tus conocimientos y habilidades y lo que estás proponiendo, al final tiene resultado en la cancha. Las chicas lo han aceptado bien, sin ningún problema. Yo creo que todas están muy a gusto con el método de trabajo, con la manera de llevar el grupo y eso al final es lo que cuenta.

¿Cómo va la planificación de la próxima temporada?

De momento no sabemos oficialmente nada, pero por nuestra parte que no quede. En cuanto la Federación nos comunicó que finalizaba la temporada nos pusimos a planificar, cerrar plantilla y cuerpo técnico y a partir de ahí establecer objetivos, ver en lo que hemos fallado para mejorar y montar un proyecto que sea mejor que el del año pasado, y que lleguemos a dar lo máximo que podamos dar.