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Agustín Cuenca ha vivido una de las peores épocas de su mandato en la presidencia de la Gimnástica Segoviana tras la fallida consulta acerca de la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva. Con la credibilidad de su Junta Directiva por bandera, aunque algunas voces hayan pretendido menoscabarla en la última época, el presidente azulgrana no confirma ni desmiente que vaya a dejar el club el 30 de junio, aunque en la pasada asamblea se lo dejara claro a los socios.

– ¿Ha pasado por el peor mes de su vida con este asunto de la SAD?
– Quizá no hasta ese punto, pero agradable ya puedo asegurar que no ha sido. Desde que soy presidente, esto que ha sucedido, junto a la situación que se creó en el partido ante Unionistas que estuvo cerca de suspenderse, han sido mis peores momentos como presidente de la Segoviana.Y lo de Unionistas fue más corto en el tiempo.

– En la última asamblea del club, la Junta Directiva reconoció su error a la hora de plantear la disyuntiva de la Sociedad Anónima Deportiva. ¿Fue un error en las formas, o consideran que también estaban equivocados en el fondo?
– En el fondo yo creo que no estábamos equivocados. Como dije, creo que éste es un debate que más pronto o más tarde se ha de afrontar. Nos confundimos en el tema de los plazos, y probablemente anunciando que nos marcharíamos si la respuesta era negativa, porque diciendo eso puedes condicionar en buena medida el voto de la gente. Esto se debe votar sin ningún tipo de condición, y teniéndolo realmente claro.

«El de la SAD es un debate que el socio va a tener que afrontar, y es preferible hacerlo ahora que tenemos unos intangibles que son valiosos»

– ¿Se ha sentido decepcionado por la respuesta tan visceral de una parte de la masa social del club?
– En cierta medida todos nos esperábamos un poco de jaleo. Pero hay ciertas cosas, como señalé en la asamblea, que no estoy dispuesto a asumir ni a tolerar. Nosotros estamos aquí por amor al arte. Si esto fuera nuestro trabajo y se nos pagara por ello, soportaríamos lo que nos dijeran, pero no voy a aguantar que se ponga en duda la honorabilidad de este grupo de directivos. Más allá de que nos confundamos, o de que se nos critiquen algunas decisiones, que eso forma parte de nuestra labor como directivos, lo que no puede suceder es que se trate de desacreditar a la gente, simplemente por no estar de acuerdo con lo que se piensa. Eso es bastante más de lo que estamos dispuestos a aguantar.

– ¿Qué le sienta peor al presidente de la Segoviana, que pinten la sede de Teknei por el hecho de querer invertir en el club, o que le pidan las cuentas que fueron aprobadas por unanimidad en la asamblea?
– No me gusta ninguna de las dos cosas. Lo de las pintadas parece algo mafioso y que debería estar fuera, no solo del deporte, sino también de cualquier ámbito de la vida. El tema de las cuenta me sentó mal, porque estaban aprobadas en una asamblea en la que se dieron todas las facilidades del mundo para que el socio preguntara, y nadie lo hizo, aprobándose casi por unanimidad.

 

«Hay gente que no está de acuerdo con lo de la conversión, y me han dolido las formas en las que lo han mostrado. El proyecto era bueno»

 

Lo peor es que (las cuentas) se pidieron casi por hacer ver que no las querías dar, que tenías algo que ocultar. Me molesta, porque al final probablemente hasta los que las pidieron saben que no hay nada más allá de los números que presentamos, y solo se buscaba tratar de desacreditar a esta junta directiva por esa vía. Al final tuvo el recorrido que tuvo, porque cuando se llegó a ese punto del Orden del Día se fue todo el mundo, y nadie preguntó nada.

– Parecía que todo iba bien en la Segoviana, pero…
– Nosotros sentimos el respaldo de la inmensa mayoría de los socios. Hay gente que no está de acuerdo con lo de la conversión en SAD, y me han dolido las formas en las que lo han mostrado. Si no estás de acuerdo con una propuesta, trata de convencer a la gente de que no es lo mejor, y ya está. Nosotros no imponemos nada, sino que al final es el socio el que va a decidir lo que le parezca mejor, y no podemos englobar a toda la masa social en lo que creo que es una minoría.

– Se está llevando a cabo una recogida de firmas para que se lleve a cabo esta consulta sobre la SAD. ¿Qué opinión le merece?
– Que esto al final, antes o después, va a pasar. Y creo que ahora es un buen momento, porque a pesar de que nuestro patrimonio es cero, tenemos unos intangibles que son valiosos. Tenemos una cantera que está trabajando muy bien desde hace varios años, estamos cerca de Madrid, no tenemos deuda, la masa social está creciendo, el club se ve representando en la ciudad… todo eso hace que la Segoviana sea valiosa en ciertas cosas. Si ahora afrontamos este debate, lo normal es que seamos nosotros los que podamos elegir. A lo mejor viene este grupo, que habrá a quien le guste y a quien no, aunque también habría que ver su disponibilidad actual, o vendrá otro. Pero nosotros diremos quién sí, y quién no en función del proyecto que se nos presente. Si nos hubiera pasado como el Zamora, o como estábamos hace varios años con 300.000 euros de deuda, al final no eres tú quien decide, porque tu única alternativa es aceptar la oferta, o desaparecer. Por eso creo que es un buen momento para afrontar el debate.

– ¿Ha vuelto a hablar con los responsables de Teknei?
– Después de todo lo que sucedió, no he vuelto a hablar con ellos. Sé que alguno de los directivos lo ha hecho, y le comentaron que estaban dolidos porque consideraban que era un gran proyecto, que iba a encajar muy bien en la ciudad, y que les gustaba. Y cuando ves algo que te gusta, que lo tienes al alcance de la mano, y que al final se te escapa, pues te decepcionas.

– El informe en el que se señalaba que la inversión en el club se realizaría en criptomonedas resulta bastante inquietante. Sin embargo, en la asamblea dejó claro que las explicaciones que le dieron desde Teknei le dejaron más tranquilo. ¿Qué se le dijo desde la empresa?
– A mí Rafa López (CEO de Teknei) me explicó que ese informe no era para la Segoviana. Y yo, como hablé en varias ocasiones con él, me fío de lo que me dice. En las conversiones en SAD siempre va a existir un momento en el que te tienes que fiar de la persona con la que negocias, porque el día de mañana esa persona va a tener el 51 por ciento de las acciones. ¿Que te pueden mentir? Cierto, pero estos y cualquiera. Tiene que haber un momento en el que cierres los ojos, y creas en el proyecto y en quien te lo está poniendo delante. Yo creo en este grupo inversor porque no me dio motivos para no hacerlo. Me hubiera encantado que hubieran podido venir a explicarle al socio el proyecto para que todos tuvieran toda la información, y poder creerles, o no.

 

«Me hubiera encantado que el grupo inversor hubiera podido explicarle al socio el proyecto, para que todos tuvieran toda la información»

 

– ¿Quizá esa sea la mayor decepción, que no pudieran explicarse?
– Sin duda. En ese aspecto sí ha habido un grupo de personas que han ido a cuchillo para que el grupo no pudiera explicar ese proyecto, no sé si por el temor a que si hubieran podido explicarlo, la gente dijera que sí. Desde mi punto de vista, el proyecto era bueno. No podría asegurar que una minoría haya ganado a una mayoría, pero es posible que así haya sido.

– ¿Quién tomó la decisión de echarse para atrás?
– La decisión la tomo yo, y el resto de la Junta Directiva me apoya. No sé si todos estaban de acuerdo, o me dieron el apoyo porque soy el presidente, pero la realidad es que la decisión fue unánime. Creo que la directiva tiene mucha credibilidad por todo lo que ha hecho en los últimos años, pero al final nos equivocamos como hacen todos. Rectificar no me parece algo malo, y si nosotros nos hemos equivocado, podemos echar marcha atrás. Todo se hace con buena fe.

– ¿Se va a ir el 30 de junio pase lo que pase?
– Teniendo en cuenta que es posible que vaya a existir una votación acerca de la SAD, y que no quiero en ningún caso pode influir en la decisión del socio, prefiero no pronunciarme sobre esto.

– ¿Y ha cambiado de idea con respecto a la Sociedad Anónima Deportiva?
Nuestra idea sigue siendo la misma, sanear el club para hacerlo atractivo a quien pudiera venir para subirle hacia arriba. Esto lo dijimos desde el primer día, aunque en su momento no hablamos de formas jurídicas, porque no estábamos tan puestos en el tema como lo estamos ahora, y porque podía pasar que llegara alguien más fuerte, o con mayor capacidad, y no hubiera que convertirse en SAD. Pero pasado el tiempo, no veo que haya nadie dispuesto a poner el dinero sin hacer esa conversión a Sociedad Anónima Deportiva.