El Viveros Herol Nava se dio un festín a costa del Ademar León en un encuentro en el que se reunieron varios condicionantes que vinieron a decantar la victoria del conjunto segoviano. En primer lugar, las ganas que tenían los de Zupo no solo de vencer a un oponente al que nunca habían ganado en competición oficial, sino también de resarcirse de la mala imagen ofrecida el sábado ante el Sinfín. En segundo término, el cansancio que acumulaba el conjunto de León, al que le terminó pasando factura el esfuerzo de los partidos entre semana frente al Balonmano Logroño por un puesto en competiciones europeas.

Se sabía que en el cuadro leonés, también en plena fase de acoplamiento como el Viveros Herol Nava, el momento de forma que atraviesa Gonzalo Pérez Arce iba a provocar que buena parte delos ataques visitantes terminasen con el extremo zurdo lanzándose hacia Patotski, pero quizá no se tenía tan claro que, en el otro lado, la actuación de Nicolo D’Antino le diera no solo la réplica, sino que incluso le superara, puesto que el italiano se vio bien secundado por Andrés Moyano. El argentino va a más, y cuajó su mejor partido como jugador navero.

Ritmo alto, cueste lo que cueste

Estas actuaciones, sumadas a las de Prokop, propiciaron que los primeros tirones en el marcador del Ademar se quedaran en meros intentos. En varias ocasiones el conjunto de Manolo Cadenas amagó con escaparse en el marcador, y en todas ellas la reacción local le llevaba a empatar empatar un partido en el que las defensas se veían superadas por los ataques con mucha claridad.

Parecía evidente que en cuanto uno de los dos contendientes elevara su nivel defensivo el partido iba a cambiar de signo y meterse en una cierta cordura tras la locura anotadora del primer cuarto de hora, y ese fue el Viveros Herol Nava. Aunque fuera a costa de acumular exclusiones, la defensa local elevó su nivel, y Patotski comenzó a mostrar sus cualidades bajo los palos.

Nicolo dio la réplica goleadora en la primera parte a Gonzalo Pérez Arce, con Prokop y Moyano mostrando un excelente nivel

Ello propició que, del 12-12 se pasase a un 16-12 en un parcial de 4-0 que estuvo salpicado por una roja a Tsanaxidis por una acción sobre el visitante Jozinovic, que cayó mal y se tuvo que retirar con una más que posible luxación en un hombro. La baja del lateral le sentó al Ademar mucho peor que la roja del griego al Balonmano Nava, que en inferioridad logró mantener la portería a cero. Y si no logró elevarse aún más en el electrónico fue porque Manolo Cadenas cambió de portero y Papantonopoulos mejoró las prestaciones que hasta entonces había ofrecido Bomastar.

Una salida en tromba de los naveros tras el descanso puso el partido imposible de remontar para el conjunto que dirige Manolo Cadenas

Podía esperarse la reacción del Ademar en los primeros minutos del segundo tiempo, todo un clásico cuando un equipo se marcha al descanso con una fuerte diferencia en contra, pero lo que sucedió fue todo lo contrario, porque el Balonmano Nava salió en tromba, y con Moyano y Mota haciendo ver a Manolo Cadenas que su equipo no encontraba las sensaciones que había perdido mediado el primer tiempo.

Quiso Gonzalo Pérez Arce volver a ponerse al frente de su equipo en la ofensiva, pero desde el extremo resulta especialmente complicado liderar un partido, y la ausencia de Jozinovic pesó demasiado en el ataque leonés, porque sin laterales zurdos (¿les suena?) es bastante más complicado amenazar desde esa posición.

Dando espectáculo

Sabedor de que el alto ritmo estaba matando a su oponente, el Viveros Herol Nava no bajó ni un ápice sus prestaciones, ahogando los ataques del Ademar, y saliendo a la contra en cuanto la ocasión lo requería, aun a riesgo de equivocarse, como le sucedió a Vujovic en algunas ocasiones, aunque en el haber del extremo cabe reseñar que protagonizó acciones espectaculares, con muchos más aciertos que errores.

El equipo segoviano no necesitó los tantos de Rodrigo Pérez Arce, que aparece ahora como más pasador que lanzador, y ni siquiera hizo falta que D’Antino se marcara otra exhibición como la del primer tiempo, porque entre Moyano y Prokop se encargaron de machacar una y otra vez el marco visitante. La defensa del Ademar no funcionó ni con el 6:0 ni con el 5:1, y fruto de ello fueron los 39 goles que acabó encajando.

Tuvo el equipo de León un momento para meterse en el partido, tras un par de pérdidas consecutivas del Balonmano Nava que dejaron al Ademar a una contra de situarse a cinco tantos. Pero Patotski ejerció de Patotski ante Gonzalo Pérez Arce, cerrando la portería, y el resto del encuentro transcurrió en un intercambio de goles que terminó con una parada, la que Haris Pleh le hizo al extremo del Ademar con el tiempo cumplido, cerrando de esta manera una victoria espectacular del Viveros Herol Nava, que hizo olvidar a los aficionados la mala sensación frente al Sinfín, sentenciando a un rival que necesita como el comer dejar de jugar tres partidos en una semana.