Victoria justa y solvente de un Viveros Herol Nava que en feudo del Bathco BM Torrelavega completó un gran partido de balonmano tanto en defensa como en ataque. Tras una primera parte muy igualada y con alternativas para unos y otros, los de Zupo Equisoain hicieron valer su mayor calidad en lo ofensivo e imponer su seguridad defensiva para mandar de forma clara y doblegar a un rival que no se rindió nunca, olvidando la derrota del pasado miércoles frente al Granollers que dejó tocado anímicamente al conjunto segoviano.

Torrelavega y Nava encontraron a los pivotes en sus primeras aproximaciones y así llegaron el primer tanto de Rodrigo Pérez Arce y un siete metros local para empatar. Prokop no tardó en aparecer, pero el ritmo de juego era muy alto y los cántabros apretaban duro en todas las zonas con lo que, al poco, Gallego marcaba un gran gol para marcar la primera alternancia del partido y dar continuación a un parcial definitivo de 3-0 que abrió un poquito más el luminoso.

Los segovianos reaccionaron, en ataque otra vez con Rodrigo, y en defensa con una 6:0 muy activa, por lo que una nueva igualada subió al marcador (4-4). Incluso cuando sufrieron una doble exclusión, los visitantes se sobrepusieron con unos minutos sobresalientes en ataque en el que incluso merecieron más porque se estrelló un siete metros en el palo y el portero local Araujo realizó una parada enorme.

Exhibiendo calidad en ataque

De vuelta a la igualdad numérica, los naranjas no sufrían en ataque, porque Colunga parecía tenerlo todo muy claro, pero que en defensa el Nava exhibía calidad con Prokop o Vujovic. En el siguiente tramo los naveros por fin pudieron correr a gusto a la contra y eso le sirvió para ponerse arriba con relativa facilidad.

Prokop y Rodrigo resultaban imparables, por lo que se vería una nueva máxima tras un gol sin portero, con el 12-16 a falta de 3 minutos. Los cántabros arriesgaron y entraron sin complejos en el golpe a golpe, y con dos contragolpes seguidos redujeron las diferencias. Aunque en la jugada final, y tras tiempo muerto el Nava bordó la estrategia con un muy buen gol, llegando al descanso con 15-18.

La segunda mitad se inició con el debut del local Elcio Pascual bajo palos y con cierta frialdad en ambos sietes, pues el Nava alargaba sus ataques a la espera de la aparición de sus goleadores, y no arriesgaba lo más mínimo en la circulación para mantener en todo momento el orden ofensivo.

Siempre por delante

El plan de Zupo Equisoain funcionaba pese a que Elcio acumuló tres paradas muy rápido, porque a los naranja les costaba hacer goles fáciles y Gallego o Colunga cada vez estaban más maniatados. Así y todo el ritmo era muy pausado, el Nava no podía correr y si Elcio además de parar conseguía agarrar el cuero el Torrelavega podía marcar a puerta vacía, haciendo el 21-22. Pero a su vez también Patotski brillaba, el equipo local sufría dos exclusiones seguidas, se pitaba el primer pasivo de la tarde noche y la brecha volvía a abrirse con el 21-24.

Aunque los naveros no lograron aprovechar del todo las superioridades, al menos sí consiguieron crear muchas dudas a un conjunto local que en ataque lo fiaba todo a la combinación con Gallego. Lo que por otro lado le podía servir porque el Nava no conseguía jugar suelto y más allá de Prokop en ataque había indecisiones.

Zupo: “En este partido tocaba sufrir porque aquí nadie ha ganado fácil. Pero hemos venido con la lección aprendida, era un partido para correr y hemos replegado muy bien”

Se entró en el tramo final con todo ajustado (25-27 en el minuto 22) cuando Vujovic marcó con Cangiani en el suelo doliéndose de un golpe. La grada se calentó y el partido se tensionó pero Zupo paró el partido y el equipo no perdió la concentración, ni en defensa ni para jugar con inteligencia en lo ofensivo. En los últimos compases no hubo sorpresas y los visitantes no se dejaron agobiar ni un solo segundo, por lo que el triunfo cayó de su lado con solvencia, manteniendo al Viveros Herol Nava en la zona alta de la clasificación, cada vez un poco más lejos de las posiciones de descenso.