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El tiempo que ha pasado desde que la Liga Sacyr Asobal se vio suspendida, y hasta que la Federación Española de Balonmano decidió tomar la decisión más lógica como era la de dar por concluida la competición sin descensos y con ascensos, se lo pasó el Balonmano Nava planificando su futuro en la máxima categoría nacional, y no tardó en ver que el trabajo en lo que a la plantilla se refiere no iba a ser pequeño.

Con Oleg Kisselev firmado por el Ademar de León, más Bruno Vírseda y Darío Ajo anunciando con tiempo al club su intención de dejar la práctica profesional del balonmano, el trabajo comenzaba a acumularse. Y aún más cuando el Ciudad de Logroño apareció en el camino de Agus Casado con una propuesta difícil de rechazar por el jugador almeriense, al que le seduce la idea de jugar en Europa y lo conseguirá gracias a la invitación que la Federación brindará al conjunto riojano para disputar la Copa EHF.

Cinco bajas más

Estas cuatro bajas ‘inesperadas’ vinieron a unirse a las que tenía que dar el club de acuerdo con el cuadro técnico que liderará Diego Dorado, que sustituirá a Dani Gordo al frente del banquillo. Y con las cinco bajas más que ha dado el club, no cabe duda que el Viveros Herol Nava tendrá que reinventarse de cara a la próxima temporada.

Para empezar, el club tendrá que atar a un portero tras la marcha tanto de Ernesto Sánchez como de Samir Montes, a los que con seguridad no les faltarán ofertas. Ernesto fue quien sujetó al equipo en el tramo final de la última campaña en División de Honor Plata, tras la lesión de Yeray, y aunque su año en Asobal ha sido irregular, con minutos en la portería es un guardameta más que fiable. Samir ha cogido experiencia entrenando con el primer equipo, y jugando con el conjunto de Segunda que logró el título de Liga.

 

La oferta deportiva que le presentó el Ciudad de Logroño a Agus Casado, con la opción de jugar en Europa, terminó por decidir su marcha

 

Además, el club tendrá que firmar al menos a dos laterales derechos después de dar la baja a los tres con los que contaba. Antonio Llopis deja el primer equipo, pero no el club, ya que el Balonmano Nava señaló en su comunicado que seguirá en su estructura “tanto técnica como deportivamente”.

Las otras dos bajas tienen como protagonistas a jugadores que llegaron el pasado año, pero que no terminaron cumpliendo las expectativas. Tanto Edu Fernández como Miguel Baptista mostraron una cierta irregularidad a lo largo de la temporada, alternando buenos partidos con otros menos brillantes, por lo que el conjunto navero ha decidido buscar un recambio de garantías (mejor dos) para ambos.

A buscar otra referencia

La marcha de Agustín Casado es una de las más sentidas, ya que el club le hizo una oferta de renovación más que interesante, pero la posibilidad de progresar deportivamente terminó por convencer al primera línea, cuya ausencia deja un vacío que no será fácil de cubrir, puesto que el ‘8’ del Viveros Herol Nava era una de las referencias ofensivas, y el jugador al que buscaban sus compañeros cuando los ataques se atascaban.

El club sigue mirando hacia delante, y tiene ya perfiladas sus nuevas incorporaciones, que serán menos de las nueve bajas puesto que los canteranos Óscar Marugán y Pablo Herranz pasarán a formar parte del primer equipo. Un guardameta con experiencia, un extremo izquierdo y cuatro jugadores de primera línea apuntan como los objetivos de la dirección deportiva, que ya tiene prácticamente cerrados varios acuerdos.