Cuando uno da lo que puede, no está obligado a dar más, y el Viveros Herol Nava dio todo lo que pudo en la cordobesa cancha del Puente Genil, compitiendo a todo lo que le dieron las piernas después de sumar una semana de entrenamientos ligeros para evitar lesiones en los jugadores, y dos días de portería para los guardametas.

Sorprendió de primeras el conjunto local con la presencia en la cancha de su pivote Javi García , lo que supuso un formidable estímulo para el Ángel Ximénez, que se plantó con la idea de marcar distancias con un Nava que no competía desde el pasado 4 de octubre.

El goleador local, ausente en la última jornada hasta que un PCR confirmó su negativo tras haber tenido contacto con un afectado, se erigió en líder de un Ángel Ximénez que tomó pronto la delantera y fue un vendaval en los primeros minutos.

UN PLAN QUE SALE BIEN

El 9-4 del inicio, con un acertado Juan Castro, hacía que los de Miguel Ángel Moriana -titular del banquillo en lugar de Paco Bustos, convaleciente tras haber padecido la covid-19- se las prometieran felices ante un conjunto segoviano que paró el partido con un oportuno tiempo muerto, buscando aclarar las ideas en ataque, y fijar un poco más el sistema defensivo tratando de ‘tocar’ a los lanzadores cordobeses sin olvidar la vigilancia sobre el desequilibrante pivote del equipo cordobés.

Y poco a poco le fue saliendo el plan a Diego Dorado. Con Nicolo D’Antino y Filip Vujovic encabezando la réplica del conjunto navero gracias a su acierto desde los extremos, la distancia en el marcador se fue reduciendo hasta que el parcial de 0-4 puso el electrónico en un 9-8 que señalaba a los de casa que el partido no iba a ser tan sencillo como parecía, y colocaba a los segovianos en disposición de competir por todo, aunque era evidente que si el choque se hacía largo, las piernas iban a terminar pesando.

Los locales mandaban, pero con distancias cortas. Unas buenas acciones defensivas permitieron al Nava irse al descanso con un solo gol de desventaja (15-14). Y es que si el Puente Genil había marcado diez goles en los primeros quince minutos, en el segundo tramo de la primera mitad tan solo pudo anotar cinco, lo que propició la reacción navera.

UNA DISTANCIA QUE DESGASTA

El previsible arreón local tras el descanso se produjo con la voz cantante de Javi García, Juan Castro y David Estepa, que se aliaron para abrir brecha en el electrónico (22-18), obligando al Viveros Herol a realizar un sobreesfuerzo buscando mantenerse vivo en el encuentro.

Lo consiguieron los hombres de Diego Dorado, que no le perdieron la cara al partido pese a que mantenerse en una distancia de esas que desgastan mentalmente, porque los tres/cuatro goles desventaja no están ni lo suficientemente cerca como para pensar en igualar rápidamente, y menos con el desgaste físico que sumaban los visitantes, pero te obligan a jugar siempre a tope buscando la oportunidad de asaltar el marcador.

 

Pese al gran trabajo de la primera parte, tras el descanso no hubo fuerzas para intentar la remontada

 

El intercambio de golpes, con una racha de grandes intervenciones de los porteros Ahmetasevic y Patotski, favoreció más a los de Puente Genil, que conservaron su renta y la administraron para sumar los puntos y asentarse en la zona media, mientras que los segovianos tendrán ahora diez días para preparar su próximo partido de liga, en casa frente al Incarlopsa Cuenca, sabiendo que durante la presente semana no podrán contar ni con Nicolo, ni con Vujovic, ni con Lukas Simenas, que se van a jugar compromisos internacionales con sus selecciones.