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Para un conjunto recién ascendido, no resulta sencillo acercarse al nivel de competitividad que sí tienen los conjuntos asentados en la categoría, y por ello resulta muy meritorio encontrar al Viveros Herol Nava en la sexta plaza de la clasificación transcurridos cinco partidos de Liga, en los que el equipo segoviano ha sabido competir hasta el final.

Porque hubiera resultado tremendamente fácil para el conjunto navero el dejarse ir ante el Balonmano Logroño La Rioja cuando el equipo de Miguel Ángel Velasco adquirió una renta de siete goles en el marcador. Pero ni la plantilla ni la afición quisieron irse del partido, sino competir hasta el final sabiendo que las posibilidades de remontada eran mínimas, dejando el marcador en una desventaja de cuatro goles, más que asumible teniendo en cuenta la entidad de un oponente formidable.

LOGROÑO, UN EQUIPO DE CUIDADO

La primera derrota de la temporada tenía que llegar tarde o temprano, y llegó en uno de esos partidos donde hay mucho que ganar y nada que perder, porque no será sencillo que el Balonmano Logroño se deje demasiados puntos ante rivales de la zona media/baja de la tabla, que es por donde la teoría explica que se va a mover el Viveros Herol Nava esta temporada, y más con el ritmo que impone el equipo riojano, que el equipo de Dani Gordo supo igualar en el primer tiempo, pero no en el segundo, en el que unos minutos menos buenos, fueron aprovechados por los visitantes para establecer las diferencias.

En el apartado positivo, cabe destacar la buena forma en la que se presentan los extremos, que mostraron un alto porcentaje de acierto ante un portero espectacular como es Sergey Hernández, y la reaparición de Adrián Rosales, que aunque durante el partido evidenció la lógica falta de ritmo, será importante para el equipo en los encuentros que tiene que afrontar ahora, con tres choques en una semana, contando dos desplazamientos consecutivos a Galicia, el primero de ellos para jugar un partido de liga importante frente al Cangas, que fuera de casa baja enteros, pero que en su cancha es un rival temible, más la segunda eliminatoria de la Copa del Rey, que llevará a los naveros hasta la cancha del Acanor Atlético Novás, donde el equipo consiguió el ascenso frente a un rival hermanado con el club segoviano.

“ALGUNA VEZ TENÍA QUE LLEGAR”

“Para ganar a conjuntos como el Logroño tienes que hacer un partido casi perfecto”, puso de manifiesto el segoviano Darío Ajo al finalizar el choque ante el conjunto riojano. El pivote segoviano restó importancia a la derrota, “porque alguna vez tenía que llegar, aunque nosotros peleábamos porque fuera lo más tarde posible”, y lo razonó señalando que el Logroño “es un equipo de los llamados a estar en la parte alta de la clasificación. Nos desgastamos muchísimo en la primera parte para mantener su ritmo”.

Y es que para un pivote como Darío, el juego en los seis metros se hizo más difícil frente a centrales muy poderosos físicamente: “Ir a acciones de uno contra uno contra jugadores de las características del rival es algo que te desgasta”, teniendo en cuenta que había que hacer un buen balance defensivo, “y correr mucho hacia abajo para evitar sus goles en primera y segunda oleada. Eso fue algo que en la segunda parte nos pasó factura, sobre todo porque el contrario puso en juego a dos o tres jugadores que estaban frescos, y con su calidad se nos hizo más que difícil”.