En el año 1980 concluyeron las obras de construcción del velódromo de Madrona, una instalación deportiva cuya explotación fue cedida por el Ayuntamiento de Segovia a la Federación Española de Ciclismo por un plazo de 25 años, volviendo a manos municipales en el año 2005.

Aunque en sus primeros años de vida sí tuvo actividad, lo cierto fue que la instalación no tardó en devenir a ruinosa mediados los años noventa. Su lejanía de la capital ponía en problemas a los integrantes de las escuelas ciclistas para poder desplazarse y practicar el ciclismo en pista, y las filtraciones de agua sucia terminaron por dejar el velódromo como una reliquia peligrosa, ya que no estaba cerrada, y ya en el año 2006 la solución que se barajaba desde la Concejalía de Deportes era la demolición.

En 2013, un campo de fútbol-7

Pero las intenciones se quedaron en eso, y la instalación continuó en pie. En el año 2013 se construyó un campo de fútbol 7 dentro del anillo, que unido a las pistas de tenis que han llegado a acoger hasta algunas primeras rondas del ITF Femenino de El Espinar, dotaron al barrio incorporado de unas mínimas infraestructuras deportivas.

Así los años fueron pasando hasta que, más de 40 después de su construcción y con cerca de 30 prácticamente sin actividad, el Ayuntamiento de Segovia ha cogido el toro por los cuernos, y en pasadas fechas la concejal de Deportes, Marian Rueda, junto con el concejal de Obras, Miguel Merino, se reunieron con la presidenta y los vocales de la Junta del Barrio de Madrona para presentarles el proyecto que se encargó a Arquidea Studio por un coste de 3.000 euros en el que se detalla la demolición del velódromo, respetando el campo de fútbol 7 que tiene mucha aceptación entre los ciudadanos de Madrona, así como la desaparición de la fosa séptica que generaba no pocos problemas con el agua residual.

El proyecto se encuentra en fase administrativa, y aunque con los nuevos estatutos del Instituto Municipal de Deportes se han agilizado los trámites, todavía quedan algunas semanas para que comiencen los trabajos, ya que antes hay que pasar por el proceso de contratación. Aun así, desde el IMD se confía en que en los primeros días del mes de junio pueda abrirse el plazo de licitación, y así antes de que concluya el verano una de las instalaciones deportivas más antiguas de Segovia, y también de las menos utilizadas, pase a ser historia.