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El Viveros Herol Nava se puso en marcha de cara a la temporada 2020/21. Con hasta seis caras nuevas en un plantel que estrena técnico en la figura de Diego Dorado, el conjunto segoviano vivió en la jornada de ayer dos sesiones de trabajo, la primera bastante menos agradable que la segunda, puesto que a los ‘nuevos’ les tocó hablar con la prensa antes de comenzar con lo bueno, el trabajo en la pista.

Así que con buen ánimo, y las palabras justas, se presentaron en el Hotel Fray Sebastián Dzmitry Patotski, Filipe Mota, Jorge Silva, Andrés Moyano, Filip Vujovic y Lukas Simenas, atraídos por un proyecto tan interesante como el que les presentó el Balonmano Nava, que en el mes de enero ya tenía prácticamente cerrados a varios jugadores tal y como señaló Julián Mateo.

 

Julián Mateo señaló que “los fichajes tienen perfiles deportivos distintos, pero son del mismo nivel humano y de vestuario”

 

El presidente del club de Nava de la Asunción destacó que las incorporaciones del equipo “tienen perfiles distintos a nivel deportivo, pero son del mismo nivel humano y de vestuario, y eso para este club tiene mucho valor”. Tanto que Mateo afirmó que hubo varios jugadores de mucha calidad que se pusieron ‘a tiro’ para ser fichados, “pero si el factor humano no nos convence no les vamos a contratar”, como así sucedió.

UN PROYECTO QUE CONVENCE

Jorge Silva, del que el presidente desveló que “llevo dos años intentando fichar”, terminó firmando por el Viveros Herol Nava, convencido de las bondades “del proyecto y del vestuario”. Aunque tenía conocidos en el equipo, como su compatriota Álvaro Rodrigues, Silva no contactó con ninguno de ellos para preguntarle por el conjunto segoviano “porque ya estaba convencido. La forma en la que aquí se vive el balonmano es la mejor para que un jugador pueda crecer”.

De la misma opinión fue también el portugués Filipe Mota, que aportará su experiencia en la posición de central, y que consideró que lo mejor que tiene Nava “es su afición. El año pasado contaba con jugadores de mucha calidad que se han ido, pero los que se quedaron también la tienen, y vamos a pelear por hacer un buen equipo”.

Había una cierta expectación por escuchar las primeras declaraciones de Lukas Simenas, el lateral lituano que llega a Segovia y que en un perfecto inglés se mostró deseoso vivir “nuevas experiencias en el balonmano. Era tiempo de cambiar a algo distinto a lo que llevaba viviendo. Me gusta mucho la Liga Asobal, tiene el nivel que buscaba y espero ayudar a que el equipo gane muchos partidos”.

 

Todos los nuevos jugadores aceptaron jugar en el club de Nava de la Asunción “por el buen proyecto deportivo que se está haciendo”

 

Filip Vijovic destacó que su llegada a Nava “es un paso adelante para mí, porque llego a un equipo con aspiraciones. Hay una plantilla con mucha experiencia en Asobal, gente con mucho peso, y creo que vamos a hacer un buen año”.

De bastantes menos palabras se mostraron tanto Dzmitry Patotski como Gabriel Moyano. El argentino valoró que su llegada a Nava de la Asunción le hará crecer como jugador, mientras que el guardameta fue políticamente correcto al señalar que “me gustó el proyecto” y lo fue aún más cuando, al ser preguntado por las opciones del equipo en la temporada zanjó su respuesta con un “danos tiempo. Hablamos a final de temporada”. Porque donde hay que hablar es en la pista.