Laura Usa despeja un balón ante una jugadora del Consuegra en el pabellón Pedro Delgado. / KAMARERO

El Unami hizo bueno el pronóstico y se acerca al lugar que le corresponde en el subgrupo 4-A de la Segunda División femenina de fútbol sala. Tras los tres puntos descontados por la derrota reivindicativa en Villacañas, la rutina semanal de test de antígenos está funcionando con normalidad. Las enfermeras de la plantilla los realizan y los clubes certifican antes de cada partido que las plantillas están sanas. Con el tema sanitario a un margen, dentro de lo posible, las azules empiezan a demostrar sobre la pista su valía y ganaron el sábado al Consuegra, su segundo triunfo consecutivo tras un comienzo lleno de dudas.

Pese a medirse al colista, el Unami no salió concentrado al campo. Su portera tenía muy buen cartel y la finalización iba a ser decisiva. Así las cosas, no tardó en llegar el primer tanto local, obra de Sara, que superó a la guardameta rival con una preciosa vaselina. La jugada la gestó Sofi, que se marchó en uno contra uno y asistió con su compañera. El gol no cambió el lenguaje del partido: constante dominio local ante un rival que esperaba su ocasión cuando llegara el fallo. Así las cosas, Marta amplió la renta a pase de Laura Llorente. El partido se fue al descanso con un claro dominador (2-0).

Aunque el mensaje al descanso en el vestuario segoviano era mantener la intensidad, que el partido no estaba terminado, el Consuegra recortó distancias aprovechando un error del Unami por no finalizar un córner. Las visitantes aprovecharon la transición para marcar su primer gol. El contratiempo no inquietó al Unami, que amplió enseguida la renta con un gol de Raquel, uno de los fichajes de este año, que superó a la portera con una vaselina. Su entrenador, Antonio González, pone en valor su actuación “aunque a veces no disponga de los minutos que seguramente merece”.

Mirando a los cuatro primeros

Con el partido ya en el bolsillo, las segovianas marcaron dos goles más. El cuarto se lo metió el Atlético Consuegra en propia puerta tras un disparo de Laura Llorente; el quinto lo marcó Sofi tras acompañar un saque de banda al segundo palo. Las visitantes ya dieron por perdido el partido y no recurrieron siquiera a la figura del portero jugador. Aún así, recortaron distancias en una pérdida del Unami. Fue el epílogo de un tramo final de encuentro muy sosegado en la pista del pabellón Pedro Delgado.

Pese a la herida clasificatoria de los -3 puntos que las segovianas acarrean desde la primera jornada, el objetivo del Unami en este curso marcado por la pandemia es colarse entre los cuatro primeros y competir en la fase de ascenso, aunque la opción de subir sea complicada porque se acumulan para esa promoción los puntos de la primera fase. “Cuanto más cerca estemos de ese cuarto puesto, más tranquilos vamos a estar”, subraya González. Los cinco siguientes equipos jugarían por evitar el descenso. Una vez superada la incertidumbre inicial, el equipo que puso por delante la salud y dijo que no se debía jugar demuestra su nivel para hacerlo.