El Unami deberá remontar el 2-1 con el que terminó su partido ante el Ciudad Rodrigo, un ‘clásico’ choque de play off, con dos equipos bien plantados sobre el terreno de juego, tratando de no descubrirse demasiado en defensa y esperando a que el paso de los minutos comenzara a abrir unos espacios cerrados a cal y canto en los primeros compases del choque.

En un primer tiempo casi huérfano de ocasiones, una primera internada de Lucho por la banda derecha que encontró la pierna de un defensor en su centro se convirtió en la acción más destacada de la primera media hora de partido en el lado visitante. Por parte local, los ataques del Ciudad Rodrigo se gestionaban por la banda izquierda, obligando a Sergio Prieto a multiplicarse en las acciones defensivas. Pero el lateral del Unami, al igual que el resto de sus compañeros de la defensa, se mostró muy concentrado y no cometió errores.

El Ciudad Rodrigo trató de llevar el peligro también en las acciones a balón parado, pero se encontró con la buena colocación de la zaga del equipo de Diego Yepes, que dio entrada a Koby por Lucho antes incluso de que se llegara a la primera media hora de encuentro. Poco más tarde llegó una de las acciones clave del partido, cuando un error en una entrega en el centro del campo propició una contra segoviana, en principio bien defendida por el conjunto local hasta que el esférico le cayó a Elías, que superó en carrera a sus perseguidores, entró en el área y cruzó su lanzamiento haciendo inútil el esfuerzo del portero charro.

MUCHOS PROBLEMAS EN LA SEGUNDA

Desde ese momento, y hasta el descanso, el Unami controló el choque sin mayores problemas. Pero todos ellos le llegaron tras el descanso, porque el equipo segoviano apostó por dejar pasar los minutos sin que pasaran demasiadas cosas, sin visitar apenas la portería local y dejando toda la iniciativa a un Ciudad Rodrigo que terminó creciéndose, llevando cada vez más peligro a balón parado.

El 1-1 llegó de manera sorprendente, tras un lanzamiento desde más de veinte metros por parte de Sergi que Ramiro no logró despejar, y que dio paso a unos minutos de agobio por parte local, que arropado por su público asedió el marco segoviano pidiendo un penalti tras un barullo en el área, forzando balones parados y finalmente consiguiendo el 2-1 en un balón profundo hasta Gemio, que superó a Ramiro en su salida.

Y aún pudo ser peor para el Unami, porque tras la expulsión de Lucho por protestar en el banquillo, llegó la roja para Vicente por una dura entrada sobre un contrario, y el tercer gol local que afortunadamente para los segovianos terminó anulado por el árbitro por una clara falta sobre Óscar en el cabezazo del delantero en el segundo palo.

Al final, el 2-1 se puede considerar el mal menor a tenor de lo presenciado en el segundo tiempo. Al Unami le vale cualquier victoria en La Albuera para lograr el ascenso a Tercera. Y no hay nada mejor que jugar a ganar para cumplir con tus objetivos.