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Cristina celebra un tanto del Unami ante el Soto del Real. / NEREA LLORENTE

El Unami aseguró el sábado en Simancas la permanencia en Segunda Femenina con un triunfo solvente (1-4). Aunque la plantilla segoviana siempre es ambiciosa, asegurar la plaza en la categoría en una temporada llena de incertidumbre no es una conquista menor. A falta de cinco jornadas por jugar, las azules, segundas de su grupo, han asegurado una renta de 15 puntos con Soto del Real, el equipo que marca la zona de descenso.

Ante un rival metido en el fuego del descenso, el Unami puso las cartas sobre la mesa desde el principio. Poco más de un minuto tardó Rocío en robar en primera línea y abrir el marcador. Las segovianas llevaron la batuta y se jugó a lo que ellas querían. El marcador lo reflejó con el segundo tanto visitante, obra de Carré en un córner. Con el 0-2 se llegó al descanso sin apenas ocasiones de las locales.

El ritmo cayó tras el descanso, con alternativas contadas. El guion pareció guardan una sorpresa final con un fallo de las segovianas en la salida que desembocó en un balón muerto al borde del área que las locales convirtieron en el 1-2. El Simancas buscó el empate con el portero jugador, pero quedó en intento. Cristina cerró el marcador con un gol en un saque de esquina y otro tras robar el balón y ajusticiar a meta vacía desde su cancha.

Un esfuerzo para sacar pecho

Conseguido el primer objetivo, a las segovianas les queda ahora la opción, lejana, de ganar el grupo por la permanencia. Ahora son segundas, a siete puntos del Villacañas, el equipo ante el que se plantaron por negarse a jugar si el rival no llevaba mascarilla. Entonces, el Unami se negaba a jugar sin garantías. Días después, llegaron los test de antígenos y la justicia terminó anulando su sanción por incomparecencia.

“Ha sido un año tan raro y duro… Es de valorar que el equipo se salve tan pronto, que en las últimas temporadas estábamos sufriendo bastante más”, subraya su técnico, Antonio González, que echa la vista atrás al mes de octubre. “Cuando empezamos se veía todo tan negro… Incluso dentro del equipo, sin saber si íbamos a competir. Hay que quedarse con lo positivo, ha sido un año titánico, de mucho esfuerzo, sobre todo extradeportivo”. El objetivo es que las últimas jornadas sirvan de base para el próximo curso. “Daremos minutos a las que menos juegan. Y las que tengan que demostrar, que demuestren”.