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La Gimnástica Segoviana abre un período de incertidumbre institucional después de que la Junta Directiva confirmara a la Asamblea Extraordinaria de Socios la dimisión anunciada hace quince días. En una reunión en la que la tensión de las últimas semanas se disfrazó de contenida educación, los socios recibieron la confirmación de la marcha de Agustín Cuenca, que tienen mucho que ver con la presión generada después de que los directivos quisieran que el club recorriera el camino de la conversión en Sociedad Anónima Deportiva, que ahora queda aparcado, quién sabe si definitivamente, aunque en la asamblea estuvo presente José Sánchez Parra, uno de los posibles inversores del club si este se hubiera convertido en SAD.

Ni siquiera el desfile del Martes de Carnaval, o el partido del FC Barcelona en la Champions, o el desgaste que la masa social de la Segoviana ha venido sufriendo con la mayor proliferación de asambleas extraordinarias y reuniones de su historia, detuvo a los dueños del club, que en número de 166 acudieron a la Asamblea Extraordinaria, una cifra que casi triplica la de asambleas de hace cinco años en las que raro era encontrar 60 socios que acudieran al salón de actos de la residencia Emperador Teodosio a participar en el día a día de la entidad.

SIN TURNOS DE PALABRA

Hubo silencio, más del que podía esperarse cuando tanta tormenta había caído sobre la gestión del club, con peticiones de cuentas ya aprobadas, reservas del derecho a acudir a los tribunales si no se hacían caso a determinadas demandas y acusaciones de incongruencias en el número de socios, por citar algunos ejemplos. Pero el hecho de que en la Asamblea Extraordinaria no se concediera el uso de la palabra, y que hubiera que dejar paso a las votaciones (tres) con todo el tiempo que ello conllevaba, hizo que las opiniones de los socios se quedaran en el plano individual, y no en el colectivo.

El primero de los recuentos de las votaciones era el de apoyar la conversión de la Junta Directiva en Junta Gestora. El apoyo fue unánime, puesto que 129 socios apoyaron esta conversión, por 33 que votaron en contra. Ese punto, que era el que más controversia podía generar, puso de manifiesto el apoyo de la masa social a la gestión de Agustín Cuenca y su equipo. Apoyo que, por cierto, Agustín no comprobó de primera mano, puesto que una vez abierta la sesión, y comunicada la dimisión del presidente, cogió el abrigo y se marchó haciendo el ruido de siempre. Es decir, ninguno.

LOS ESTATUTOS NO SE TOCAN

Una vez superada la primera votación con ese amplio margen de diferencia, parecía claro que las otras dos votaciones para modificar los estatutos del club, para lo que era necesario una mayoría cualificada, no iban a salir adelante, como así sucedió. Así, fueron 116 los socios que decidieron no modificar el apartado que restringía el derecho a voto del socio que no tuviera dos años de antigüedad en el club, por 50 que sí querían esa modificación.

La última votación tenía que ver con las mayorías necesarias para alcanzar los acuerdos en las asambleas. La modificación de los estatutos pretendía que los acuerdos de la Asamblea General fueran aprobados por, al menos, dos tercios de los socios presentes, o representados, y que esos dos tercios fueran de las personas presentes en los casos de elección de presidente, modificación de estatutos, disposición o enajenación de bienes, remuneración de los miembros del órgano de representación, cambio de forma jurídica del club y disolución de la entidad. De nuevo los socios estuvieron en contra de esa modificación estatutaria, por 124 votos a 40. Así se dio por finalizada una asamblea en la que el socio habló con su voto.

Agustín Cuenca abrió la Asamblea, que abandonó en cuanto se señaló el Orden del Día y comenzaron las votaciones

De los casi 170 socios que acudieron a la Asamblea, poco menos de la mitad se quedaron a esperar el total del recuento. En las votaciones participaron desde los directivos a miembros del staff técnico del club, o futbolistas de la primera plantilla como Javi Marcos, Dani Arribas, Javi Borrego o Alex Conde, cuya cojera parece poner en evidencia que su participación en el partido que el próximo fin de semana jugará la Segoviana en La Nueva Balastera ante el Cristo Atlético parece complicada.

Mariano González fue el encargado de contar las papeletas, y el resultado fue de lo más concluyente, con un respaldo mayoritario de los socios. Así lo interpretó el secretario de la Segoviana al señalar que “estamos contentos porque la gente ha respaldado la gestión que hemos hecho en estos cinco años. Las urnas nos lo han dicho claramente”.

Pero no había demasiado que celebrar, después de que la Junta Directiva hubiera presentado su dimisión, y Mariano lo puso claro al señalar que “también estamos decepcionados por haber tenido que llegar a esto para sentirnos valorados, pero las circunstancias se han dado así, y hay que gestionar el club hasta el final de la temporada”. Si se van cumpliendo los plazos, la Junta Gestora convocará elecciones a la presidencia de la entidad antes de un mes, aunque es más que posible que la fecha de las elecciones se traslade al final de la temporada para que el nuevo equipo directivo tenga algo margen para preparar la siguiente campaña.