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A la intempestiva hora de las once de la mañana, y con televisión de por medio, el Viveros Herol Nava cerrará el año en el pabellón Guerrer@s Naver@s jugando un partido de campanillas frente al Bidasoa Irún, un rival que ha crecido desde su última temporada en la División de Plata, alcanzando las cotas acordes con la historia de uno de los clubes más grandes del balonmano nacional.

El oponente es el menos idóneo para que el Balonmano Nava pueda salir de la mala racha en la que se metió desde que el pasado sábado cayó en casa frente al Puente Genil, con error federativo de por medio, y el pasado miércoles con mucha claridad en Navarra frente al Anaitasuna. Cero puntos en los últimos dos partidos que han propiciado un descenso en la clasificación que se puede entender como normal teniendo en cuenta la igualdad que existe en la zona media de la clasificación, pero que está poniendo un punto de inquietud teniendo en cuenta que es la primera vez en la temporada en la que el equipo se está situando en posiciones algo más cercanas al descenso.

Pero también es el Bidasoa uno de los mejores rivales para poder invertir la tendencia. En principio, y teniendo en cuenta la categoría del rival, la presión por obtener la victoria es para el conjunto irundarra, y el Viveros Herol puede desarrollar su mejor juego liberado de esa necesidad de conseguir los puntos, aunque hagan falta.

ATACAR MEJOR

Mejorar el balance ofensivo se hace imprescindible si el equipo quiere tener opciones frente a la mejor defensa de la liga, que supera incluso a la del FC Barcelona. Restar opciones de contragolpe al Bidasoa pasa por terminar todas las acciones ofensivas, algo que no se logró el pasado miércoles, con efectos muy negativos para la portería navera.

Para tener opciones de puntuar, necesita el Viveros Herol Nava la aportación de todos, y por ello la presencia de Andrés Alonso en el central ayudado a Álvaro se presenta como muy necesaria, porque así Oleg puede liberarse algo más en ataque, y su trabajo es más que interesante amenazando desde los nueve metros. El equipo, jugando en casa, será con seguridad competitivo, algo imprescindible si se quiere sorprender a uno de los grandes de la Liga Asobal.

El análisis por César R. Cabrillo: ‘Un rival duro de pelar’

En el momento más delicado de la temporada hasta el momento, después dos derrotas consecutivas y con la clasificación apretándose por la parte de abajo, el BM Nava recibe en su feudo al Bidasoa Irún, uno de los equipos más en forma de la competición doméstica y que llegará a Nava a seguir luchando por auparse hasta la tercera plaza y conseguir el billete para la Copa Asobal.

Hablar del Bidasoa es casi como un espejo en el que mirarse. Después de múltiples años peleando por ascender, forma un bloque sólido que le permite asentarse en la categoría y a parir de ahí no parar de crecer, hasta el punto de lograr acabar la pasada campaña en segunda posición, convirtiéndose sin lugar a dudas en el equipo revelación.

Con esa inercia, los hombres de Jacobo Cuétara están realizando una temporada sobresaliente, tanto en liga como en Liga de Campeones, donde se han clasificado como primeros de grupo. El cuadro irundarra es un bloque duro, al que para ganar le tienes que matar y rematar porque la más mínima ventana de esperanza que les des se aferraran a ella cual calvo ardiendo.

Para empezar este equipo se sustenta a través de su defensa, capaz de mutar de un 6-0 cerrado a un 5-1 muy presionante; y a ello hay que sumarle al que hay detrás bajo palos, Xoan Ledo, de la escuela del FC Barcelona y que puede estar llamado a ser el relevo de Gonzalo Pérez de Vargas, tanto en el conjunto culé, como con los Hispanos. Su cerca del 40% de paradas le convierten en un dolor de muelas para los lanzadores, capaz incluso de hacer atajadas impensables.

En ataque Jon Azkue dirige a los suyos con maestría desde el puesto del central. Le acompaña Sergio de la Salud, el hombre de hielo al que no le tiembla el pulso a la hora de jugarse el último tiro, como bien recordará la afición del Atlético Valladolid. En los laterales sobresalen el chileno Rodrigo Salinas (51 goles), muy complicado de defender por su versatilidad, y los franceses Leo Renaud y Rudy Seri, que se complementan muy bien según las necesidades que tenga Bidasoa en el partido. Lo mismo pasa en el pivote con Esteban Salinas e Íker Serrano. Mientras que uno es más para el juego dinámico el otro ofrece bloqueos y se busca espacios para hacerse con los balones.

Kauldi Odriozola e Iñaki Cavero aparecen en el extremo derecho. En la otra esquina, Adrián Crowley y Mikel Zabala se reparten los minutos. Los cuatro tienen calidad en la definición y salen como balas al contragolpe. El repliegue navero será decisivo para limitar el daño de cuatro extremos letales, sobre todo de Kauldi, que en la última concentración de los Hispanos en el Cuatro Naciones de Argentina, sobresalió gracias a su garra y calidad..