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El relevo del baloncesto femenino de Segovia quiere llegar, pero aún no alcanza más que a llamar a la puerta de los títulos. Detrás de esa puerta, El Tocador Saltamontes Valverde sigue haciendo gala de su veteranía, pero también de sus ganas de seguir compitiendo al máximo nivel que pueda, y que de momento se está mostrando inalcanzable para el resto de competidores.

La final de la Copa Delegación Provincial en su categoría femenina fue mucho más emocionante de lo que reflejó el marcador final que se elevó hasta el 74-59 en favor del Saltamontes, porque el CD Base junior que dirige Roberto Monjas se agarró a un partido repleto de altos y bajos, y solo en el tramo final las jugadoras del equipo valverdano, con Carmen Gómez en el banquillo, fueron capaces de romperlo definitivamente.

Quería el joven conjunto del CD Base hacer el partido lo más largo posible, confiando en que la veteranía del Saltamontes podía pasarle factura en los últimos minutos. Con su presión en toda la pista buscaba el error en el inicio de los ataques de las valverdanas, mientras que estas intentaban explotar su mejor juego interior para establecer las primeras diferencias.

Por extraño que parezca, tanto unas como otras consiguieron su objetivo… aunque solo a medias, porque el desgaste que sufrió el equipo rojiblanco fue demasiado grande, mientras que el verde logró mantener la iniciativa en el marcador, pero sin unas diferencias que le hicieran llevar el choque con una cierta tranquilidad.

SIEMPRE POR DELANTE

El 17-14 con el que se llegó al final del primer cuarto reflejó fielmente lo que fue el partido, con el Saltamontes forzando las penetraciones a canasta, que hasta en tres ocasiones terminaron en dos más uno, y el CD Base junior intentando poco a poco meterse en el partido, algo que fue consiguiendo gracias sobre todo a la aportación de Elena Marugán.

El inicio del segundo cuarto abrió el marcador para el Saltamontes, que aprovechó un flojo arranque de su oponente para situarse con ocho puntos de ventaja. La jóvenes componentes del CD Base mostraban la lógica irregularidad tanto en su juego ofensivo como en la presión defensiva, y cada desajuste era castigado por el Saltamontes con una rápida penetración, normalmente muy bien interpretada por Marta Muñoz. Pero curiosamente cuando peor parecían pintarle las cosas a las juniors con la tercera falta de Elena, el equipo se activó, tuvo una buena racha de aciertos, y llevó el partido vivo al descanso con el 38-34.

Aprovechando su momento, el CD Base continuó percutiendo sobre el aro de un Saltamontes que pasó sus peores minutos del partido en el reinicio del choque tras el intermedio. A un punto llegaron a situarse las de Roberto Monjas, que dispusieron de alguna oportunidad incluso para pasar a liderar el marcador. Pero en ese momento volvió a surgir la experiencia de jugadoras como Elena de Sousa, Elena Solana o Marta Muñoz, que mantuvieron al equipo firme ante el acoso de las jugadoras rojiblancas, a las que poco a poco se les empezaba a notar el cansancio en sus acciones.

LA EXPERIENCIA, CLAVE

El partido entró en sus últimos diez minutos con siete puntos de renta en favor del equipo de Valverde del Majano, que se elevaron a nueve con el CD Base sin tener demasiado claro cómo interpretar la defensa de las verdes. Pero un par de acciones acertadas volvió a acercar a las juniors hasta los cinco puntos cuando restaba todavía partido suficiente como para intentar la remontada.

Pero bien llevadas por la joven Andrea Ávila, que retornaba a las canchas después de una lesión que la apartó de las canchas, y con Elena de Sousa llevando la manija, y Elena Solana (nombrada mejor jugadora del partido) anotando una y otra vez bajo el aro del CD Base, el Tocador Saltamontes terminó ampliando la ventaja hasta los 15 puntos, la máxima renta del partido, logrando así la victoria en la Copa Delegación ante un rival con un gran margen de mejora, y que es todo futuro. El presente sigue siendo de color verde y morado.