Héctor Polo posa con la camiseta del Cuéllar en el pabellón de Santa Clara. / C.N
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La situación sigue complicándose para todos, y también para los clubes deportivos de la villa de Cuéllar, que han decidido manifestar su malestar con la Federación en conjunto con el Ayuntamiento de Cuéllar. Raquel Gilsanz, concejal de Deportes, explicó cómo está la situación actualmente, momentos en los que están prestando todo el apoyo a los deportistas cuellaranos. El Cuéllar Cojalba jugaría este año en Segunda División B y el Racing Cuéllar en Tercera División; el primero se retiró de la competición después de aplazar varios partidos y de pedir a Federación que no les obligase a jugar porque no era lo más conveniente.

“Apoyamos su decisión de retirarse de la competición ya que sus jugadores no son profesionales y juegan como hobby”, explica Gilsanz

La respuesta fue que no jugar los partidos de liga conllevan sanción: bajada de categoría y sin posibilidad de ascenso durante un año, además de no devolverles las tasas pagadas. “Apoyamos su decisión de retirarse de la competición ya que sus jugadores no son profesionales y juegan como hobby”, explica Gilsanz. Los jugadores ”tienen sus familias y sus trabajos”, añadió. Héctor Polo, presidente del club, explicó que el toque de queda les cerró las puertas a los entrenamientos por completo: sus jugadores son trabajadores o estudiantes de universidad que se desplazan a entrenar y como mínimo llegan al Pabellón a las 21.30 horas. Para la Federación esta no es excusa y deben buscar otras horas y días de entrenamiento, pero a los jugadores les es imposible: no son profesionales y no pueden dejar de lado sus vidas.

En la misma situación se encuentra el Club Racing Cuéllar; no han salido de la competición aún, pero los aplazamientos de partidos obligarán a su salida en breve. Por todo ello, la concejal pide a Federación que no se les sancione; “creemos que están en una situación que no es recomendable para empezar”. Apelan a la responsabilidad sanitaria, social, y a evitar los contagios. “Apelamos a la Junta de Castilla y León que sean sensibles a la situación deportiva, no entendemos que tengan que jugar en esta situación que estamos viviendo; sectores profesionales como la hostelería y gimnasios tienen que estar cerrados, y los no profesionales tiene que empezar una competición sin ninguna seguridad”. La concejal recordó el gran esfuerzo de los clubes para estar donde están y “la pandemia les puede hacer tirar todo por la borda”. Este tema se va a llevar ante el pleno a través de una moción que se dirija a la Junta de Castilla y León, y la edil de Deportes pidió al resto de grupos municipales su apoyo.

“Nos lo denegaron y todos los demás clubes se echaron atrás, nos dejaron únicamente a nosotros”, explica Ferreiro

Los presidentes de los clubes quisieron mostrar su indignación, comentar todas las reuniones que se han mantenido con Federación e incluso con la Procuradora Marta Sanz. Jesús Ángel Ferreiro comentó que primero se emitió un escrito conjunto para solicitar un aplazamiento de comienzo a enero para ver cómo evolucionaba la pandemia. “Nos lo denegaron y todos los demás clubes se echaron atrás, nos dejaron únicamente a nosotros”, explica Ferreiro. La Federación les obliga a comenzar y están pendiente del tercer aplazamiento, que ven “muy complicado”.

Además, comenta Ferreiro que no se entiende que a varios equipos regionales de fútbol hierba se les haya concedido la posibilidad de no jugar sin sanciones y sin bajadas de categoría, y a los de fútbol sala , jugando en recinto cerrado, no puedan jugar. Héctor Polo cuenta también que varios equipos de su categoría, gallegos y asturianos, se están uniendo para denunciar la situación con un abogado deportivo. “Los cuatro duros que tiene el club irán para jugar por lo que creemos que es justo”, aclara Polo, que reconoce que no es cuestión de dinero, sino de esfuerzos.