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El Viveros Herol Balonmano Nava aguanta imbatido en la Liga Asobal tras firmar un empate (27-27) en su cancha frente a un Quabit Guadalajara que tras un excelso primer período, sufrió al final para sumar un punto, ante el empuje de un club, un pueblo, y una afición que no permitió que su equipo se marchara de vacío después de realizar una primera parte bastante mejorable, y una segunda más que buena.

Una cosa es decir las cosas, y otra poder llevarlas a cabo. Y, pese a que Dani Gordo se había pasado toda la semana, (y la anterior, y la anterior…) señalando la importancia de comenzar el partido con toda la intensidad, lo cierto fue que cinco minutos le duró la resistencia al Nava en una primera parte en la que el Quabit, apoyado en un gran Saeid bajo los palos, fue bastante mejor que el conjunto segoviano. Después de 3-3 de los primeros cinco minutos, un parcial de 0-5 favorable al equipo de Mariano Ortega elevó la renta a cinco goles, que fueron seis superado el ecuador del primer período.

Tanto fue así que Dani Gordo se vio obligado a comenzar las rotaciones antes de lo previsto, buscando un sexteto que pudiera frenar las acciones de Paredes desde el lateral, o de García y Gallardo desde el extremo, donde llegaba la bola con una cierta facilidad, habida cuenta de lo centrados que estaban los locales en frenar a un Paredes enorme, tanto en lo físico, como en lo deportivo en los primeros treinta minutos.

El técnico lo logró en parte frenar la hemorragia con el cambio en la portería, entrando Ernesto por un Yeray sin fortuna, y variando el sistema defensivo de 6:0 al 5:1 que vino a poner en mayores complicaciones al ataque alcarreño, que paulatinamente fue frenando su producción ofensiva.

A REMAR

Poco a poco la renta del Quabit se fue haciendo menor, con los locales aprovechando la buena dirección de Rodrigo Pérez y los lanzamientos de Edu Fernández. Llegaron los segovianos a situarse dos goles por debajo de su oponente, pero una buena recta final del cuadro alcarreño, algunas decisiones arbitrales algo extrañas, y un Saeid que volvió a elevar su nivel (y a poner algo nerviosos a los locales con gestos que no suelen verse con habitualidad en el balonmano de élite) volvieron a estirar el marcador, hasta el 12-16 con el que se llegó al descanso.

El segundo tiempo se inició con sorpresa en el equipo alcarreño, ya que Mariano Ortega dio entrada a Hombrados en la portería sustituyendo a Saeid, hasta entonces el mejor de su equipo en la primera parte. Nava inició el choque cambiando la zona derecha, con la entrada de Miguel Baptista y Paco Bernabéu, buscando reducir las distancias volcando el ataque en la zona del extremo zurdo. Salió bien la jugada, y en el minuto 40 los locales ya habían empatado el encuentro, obligando el entrenador alcarreño a variar la defensa poniendo a un avanzado, y volviendo a dar entrada en la pista a Saeid. Pero ni Hombrados estuvo al excelso nivel que acostumbra, ni el iraní volvió a ser el de la primera parte, bajando de manera importante su increíble porcentaje de paradas del primer tiempo.

Aunque el ataque segoviano fuera a mejor, el partido debía remontarse desde la defensa, y en ese cometido destacaron tanto Andrés como sobre todo Álvaro Rodrigues, que con su movilidad en el centro sujetó en mayor medida a los lanzadores del Quabit, que pese a todo dieron muestras de su calidad, pero sin poder lanzar con la comodidad con la que lo hicieron en el primer tiempo, y poniéndoselo un poco más fácil a Ernesto

LOS DOS TUVIERON OPCIONES

La roja que vio Paco Bernabéu por una acción sobre García hizo ver la tremenda intensidad con la que se empleaban los de casa en defensa, jaleados por una afición incansable. Los colegiados tuvieron el acierto de pitar igual (o casi) en las dos áreas, y poco después de la expulsión del extremo navero, era García quien veía el camino de los vestuarios al recibir su tercera exclusión.

Pero Nava no terminaba de culminar su remontada poniéndose por delante en el marcador. El Quabit aguantaba a duras penas el mando en el partido, hasta que un par de acciones precipitadas pusieron a los de casa, con un Agustín espectacular, al mando en el electrónico a nueve minutos para la conclusión, e incluso con un ataque para poner dos goles de diferencia, que no pudo culminarse.

El trabajo de la segunda parte le dio al equipo la oportunidad de ganar el partido en el último ataque

En el intercambio de goles del sprint final del partido, el Viveros Herol llevaba la delantera y el Quabit respondía empatando, hasta que a menos de noventa segundos para el final, los alcarreños dispusieron de bola para el 28-27. Álvaro realizó un extraordinario trabajo defensivo para desactivar el ataque visitante, y los naveros dispusieron del último ataque para ganar. Pero, al igual que sucedió en Granollers, no pudo culminarse la acción, y el reparto de puntos puede catalogarse como justo.