El presidente del Balonmano Nava, Julián Mateo, junto a Javier Herrero en uno de los viajes del club para visitar a uno de sus patrocinadores. / AMADOR MARUGÁN
El presidente del Balonmano Nava, Julián Mateo, junto a Javier Herrero en uno de los viajes del club para visitar a uno de sus patrocinadores. / AMADOR MARUGÁN
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Después de un viaje de 1030 kilómetros a Cangas del Morrazo el pasado fin de semana, y de otro de 1038 el pasado martes hasta O Rosal, la plantilla del Viveros Herol Nava afrontará en la jornada de hoy uno más corto, de ‘solo’ 620 kilómetros para disputar allí su tercer partido fuera de casa consecutivo, teniendo como rival al Liberbank Cuenca.

Y es que el calendario de competición le hizo una buena broma al conjunto navero con esos dos encuentros ligueros consecutivos lejos de Segovia, más el tercero de Copa lo más lejos posible de Nava, no vaya a ser que un trayecto de nueve horas y media el sábado les hubiera sabido a poco. Como señaló Dani Gordo en la previa del partido de hoy, ” la realidad fue que en 70 horas estuvimos prácticamente 20 metidos en un autobús. Pero eso va en el sueldo, y aunque no ha sido la situación más idílica, hay que afrontarla”.

Y en eso, en afrontar una situación complicada, está el Viveros Herol Nava, consciente de que visita una cancha en la que no tiene nada que perder y sí mucho que ganar, ante un rival que se encuentra en un momento de forma espectacular, pese a haber perdido en la pasada jornada ante Bidasoa.

Además de pelear por los puntos, el objetivo del equipo será el de recuperar las sensaciones que se perdieron en el encuentro ante el Atlético Novás, del que nadie duda que fue el justo ganador de la eliminatoria, “porque hicieron un muy buen partido, y nosotros uno muy malo”. Un buen partido en Cuenca, independientemente de si logran sumarse los puntos, o no, supondría volver a la buena línea que se estaba manteniendo desde el principio de la temporada, y dejar la copa como un paréntesis sin mayor trascendencia.

DAR LO MEJOR, COMO MÍNIMO

Ahora bien, el oponente es de esos absolutamente temibles, capaz de superar al Balonmano Logroño por siete goles de diferencia, y que en su cancha cuenta todos sus partidos por victorias. Ante un rival así, el entrenador navero considera que , para ganar “tenemos que hacer muy buen partido, mejorando mucho nuestra versión que dimos en la Copa, volviendo a la que dimos en Cangas o Granollers, y dar además un extra. Además, quizá la suerte que nos ha dado un poco la espalda en alguno de los desplazamientos nos pueda sonreír en este encuentro“.

No será sencillo, porque el Cuenca es un conjunto muy físico, precisamente un apartado en el que el Viveros Herol podría resentirse tras una semana demasiado atípica. Sea como fuere, el equipo está dando la talla, y como señala Gordo, “desde el aspecto del modelo de juego, de lo que transmite el equipo, le pongo un diez, con un asterisco que es el partido del martes. Un notable alto puede ser una nota objetiva, porque el equipo ha competido contra Valladolid, contra Logroño, contra Granollers… y la valentía y la raza con la que va el equipo a competir es algo de lo que esta plantilla puede sacar pecho, y hay que ponerlo en valor”, más allá de los puntos que se hayan sumado hasta la fecha, una buena cifra teniendo en cuenta que Nava es un novato en la Asobal, “y hay equipos recién ascendidos que no hacen seis puntos en toda la temporada, o en toda la primera vuelta. Siempre hay que pensar en superarse, y desde la ambición y la exigencia es como uno puede crecer”.

Continuidad y francotiradores en los laterales (César R. Cabrillo)

Segunda salida consecutiva para el BM Nava, o más bien tercera si se cuenta el partido de Copa del Rey del pasado miércoles. En esta ocasión los de Dani Gordo deben desplazarse hasta tierras conquenses para enfrentarse ante uno de los equipos más en forma de la competición, el Liberbank Cuenca de Lidio Jiménez.

A pesar de que en la pasada jornada el equipo encajó su primera derrota de la temporada ante el Bidasoa Irún, en su cancha, El Sargal, no conocen todavía lo que es la derrota, por lo que las aspiraciones de poder sacar algo positivo de allí se ve complicado.
Que Cuenca sea uno de los equipos revelación de esta temporada no es una casualidad, sino que se debe a que Lidio Jiménez ha conformado un bloque muy sólido, a la par que potente, que está sorprendiendo a más de uno.

Puesto por puesto el conjunto conquense cuenta con jugadores con renombre ya en la liga Asobal. Comenzando por la portería, donde el argentino Leo Maciel, ex del BM Zamora es un muro muy difícil de superar. Reflejos, buena colocación y sobre todo pasión, definen a este guardameta, que ayudado por una defensa bien plantado en los seis metros, consigue bajar la persiana y salir a la contra. En este aspecto del juego es donde brilla el joven extremo izquierdo de 22 años Sergio López. De sus 27 tantos, 13 llegan a la contra, pero también brilla en ataque posicional, mostrándose muy certero.

La virtud de Cuenca es que gracias a Natan Suárez sabe distribuir muy bien el juego hacia sus laterales, que son auténticos francotiradores. Entre los brasileños Leonardo Dutra y Thiago Alves por la izquierda; y Balint Fekete y Kristijan Eskericic, por la derecha el equipo suma 57 goles, sin contar con los 10 tantos que suma Dutra de lanzamientos de 7 metros, donde Pablo Marrochi es el especialista del equipo (11 goles de 12 lanzamientos).

Además hay que sumar la capacidad no solo de asistir, sino de marcar del propio Natan Suárez. Si los laterales funcionan, la defensa tendrá que subir a tocar más y eso permitirá que la bola llegue a los extremos, como siempre bastante resolutivos, o al pivote donde se erige la figura de Lucas Moscariello, infalible cuando recibe la bola en seis metros.
Lidio Jiménez sabe muy bien las armas con las que cuenta en su equipo, que ha conseguido ensamblar para resaltar las muchas virtudes de sus jugadores, que por el momento en la temporada están rayando un nivel muy elevado. Si el BM Nava quiere sacar algo de El Sargal tendrá que rozar la perfección.