El Viveros Herol salvó la categoría en la Liga Asobal, en la temporada más complicada para el club segoviano, porque como bien dijo Zupo Equisoain al finalizar el partido “la segunda temporada es la peor, porque la primera es la de la ilusión y la motivación, pero es en la segunda en la que descienden los equipos”.

Y si a una temporada difícil de por sí, se le une una pandemia mundial que dejó al Balonmano Nava sin poder disfrutar de su afición durante muchos meses “y todos sabemos que nosotros sin ella no somos nadie” afirmaba Julián Mateo, se entiende que el curso fuera tan complicado que si no hubiera sido por el brusco cambio de timón en diciembre, con la llegada de un técnico que no vino a hacer amigos sino a salvar al equipo, el Viveros Herol habría dado con sus huesos en Plata.

Zupo, el primero

Una vez salvado, toca empezar a construir el proyecto para el curso 21/22, y el Balonmano Nava ya ha dejado claro que quiere que la persona que encabece ese proyecto sea Zupo Equisoain, que durante meses se ha cansado de decir que no iba a hablar de renovaciones hasta que el equipo no estuviera salvado, y que tras el encuentro del pasado domingo ya señaló su intención de quedarse en un club “donde estoy contento”.

Como quiera que el club ya ha dejado claro en suficientes ocasiones que su primera opción es la de renovar al técnico, es de esperar que no haya problemas para que el navarro vuelva a sentarse en el banquillo navero, aunque Zupo lo puso muy claro en rueda de prensa al afirmar que “si yo me quedo aquí, no voy a sufrir lo de este año. Yo tengo muy buen ojo para elegir jugadores a los que fichar, he fichado a los mejores del mundo, y tengo claro que este equipo tiene que ir para arriba y consolidarse en Asobal, porque no podemos competir el próximo año con los equipos que van a pelear por la permanencia. Ni el club ni la afición se merecen sufrir lo que se ha sufrido este año, y eso va a depender mucho de lo que se fiche”.

Y lo que se fiche tendrá que ser, como mínimo, un portero para suplir la baja de Yeray Lamariano, un pivote (o dos) que tendrán la complicada labor de hacer olvidar a Darío Ajo, un especialista defensivo que se haga con el puesto que durante varias campañas ocupó Álvaro Seabra, y uno o dos jugadores de primera línea para la baja de Jorge da Silva.

Cinco bajas… en principio

Todo eso si se confirma que solo habrá cinco bajas en el primer equipo tal y como anunció Julián Mateo, porque a nadie se le escapa que la temporada que ha realizado Rodrigo Pérez Arce no ha pasado desapercibida para ningún club de Asobal, o que Nicolo ya tuvo ofertas para salir de Nava de la Asunción el pasado verano.

El mercado en la máxima categoría del balonmano español está en movimiento desde hace bastantes semanas, y aunque el dinero escasea, no faltarán los trasvases de jugadores. Con el descenso confirmado del Balonmano Guadalajara, nada menos que sesenta jugadores han perdido la categoría, y al Balonmano Nava no le han faltado los ofrecimientos. Pero el club quiere empezar el proyecto desde abajo, y el primer paso será arreglar la continuidad de Zupo.