Futbol Unami Mojados Ascenso Tercera RFEF KAM5469
De esta manera consiguió Adrián el gol que empataba el partido a un gol ante el Mojados en la primera parte del encuentro. / KAMARERO

No hay gloria sin sufrimiento, y bien conoce de ello el Unami, que se clasificó de manera agónica para la final de la fase de ascenso a Tercera División empatando a tres frente a un Mojados que mostró hechuras de muy buen equipo, empató la eliminatoria consiguiendo el 1-3 y poniendo de los nervios a los azules, y terminó pagando el esfuerzo en una tarde calurosísima en La Albuera.

Si el Unami hubiera tenido que elegir el inicio menos deseado del partido, con seguridad hubiera escogido el que se produjo en la alfombra del municipal, porque apenas se habían colocado los jugadores en el campo cuando un centro mal defendido desde el costado izquierdo del ataque del Mojados fue rematado en el segundo palo por Jesús, convirtiendo el 0-1 que abría las opciones del equipo pucelano.

Acusó el golpe el conjunto de Gonzalo del Valle, que concedió otra ocasión en un remate excesivamente cruzado de Jesús. Pero bastó con que el Unami ejecutara el plan previsto por su técnico para que el equipo segoviano hiciera gala de su pegada, después de que Alcubilla controlara un envío cruzado en profundidad y Quino pusiera la magia filtrando el esférico para que Adrián empatara el encuentro.

Un partido de riesgos

El Mojados corría riesgos con su defensa adelantada, y estuvo cerca de recibir más de un susto con los balones largos que explotaban la velocidad de Jorge Andrés y Alcubilla. Pero a cambio metía muchos jugadores en el área del Unami, por lo que la sensación de peligro era evidente en cuanto el balón llegaba a las inmediaciones de la portería local.

Aunque el Unami parecía haberse hecho con las riendas del partido, y un cabezazo de Alcubilla al que dio respuesta Adrián, más varios acercamientos peligrosos parecían dar fe de ello, la calidad del centro del campo del Mojados marcó las diferencias mediado el primer tiempo, con un envío a la espalda de la defensa segoviana que Puyi puso en el corazón del área, donde Jesús estableció el 1-2.

Los momentos de zozobra lógicos cuando se producen este tipo de situaciones estuvieron a punto de costarle al Unami un disgusto, pero la defensa local sacó ‘in extremis’ dos acciones ofensivas que estuvieron muy cerca de ser rematadas por los delanteros visitantes. El equipo local no presionaba del todo bien, y dejaba muy suelto a Carlos, el timón del Mojados que movió a su equipo a placer durante un primer tiempo que se cerró con la derrota momentánea del conjunto segoviano.

Durante varios minutos de la segunda parte la eliminatoria estuvo empatada, y la moneda pudo caer de cualquier lado

El segundo tiempo fue un Vía Crucis para el conjunto azul, que vio cómo en los primeros compases de la reanudación Kobi enviaba lejísimos un mano a mano con el portero Christian, que poco después sacó un remate cercano de Quino en espectacular intervención.

El Mojados, sabedor de que físicamente iba a pagar el esfuerzo, esperaba su momento que llegó en los minutos centrales del segundo período. Puyi cruzó en exceso un contragolpe claro para los vallisoletanos, y tras una falta ensayada, Víctor sacó sobre la línea un cabezazo que llevaba camino del convertirse en el 1-3, que acabó llegando tras una falta lejana que el portero local no llegó a atajar, quedando el balón ‘muerto’ para que Samu pusiera de los nervios a los de casa, igualando la eliminatoria.

Al borde del abismo

El partido se metió en una recta final de infarto, con el Mojados adelantando sus líneas, y el Unami lanzando las contras sabiendo que un gol acababa con el partido. La entrada al campo de Domingo puso más fuerza en la medular, y la aportación tanto de Chechu como de Rogero puso la velocidad al servicio del equipo.

Así llegó la jugada del 2-3, en una de las pocas acciones en las que los segovianos rompieron bien el fuera de juego. Chechu se encontró con el rechace con la mano del portero, muy adelantado, pero el balón llegó a la posición del joven Gallu, que a puerta vacía marcó el 2-3. Con el Mojados hundido, el propio Rogero empató el duelo con un centro chut desde la izquierda que sorprendió a Christian. No hubo tiempo para más.