Si los dichos populares tuvieran un punto de certeza, desde mediados del mes de octubre, o incluso antes puesto que en pretemporada también pasó por problemas a la hora de jugar los partidos de pretemporada, al Club Deportivo La Granja no ha dejado de mirarle el tuerto que desde el principio de la temporada puso su ojo sano en el conjunto del Real Sitio.

Y es que el equipo de Ricardo de Andrés no está teniendo nada de fortuna en lo que a poder disputar sus partidos se refiere. Si en las dos primeras jornadas de la temporada el CD La Granja se las pasó en blanco por culpa del Covid-19, teniendo que recuperar los partidos frente a Arandina y Numancia B en el mes de diciembre, ahora es la nieve la que ha puesto en jaque a los granjeños.

El Montecillo, impracticable

La borrasca ‘Filomena’ sigue dejando su estela de frío, haciendo casi perpetua una nevada que afectó de manera desigual a las provincias de Castilla y León, pero a la que las bajísimas temperaturas han venido a evitar su desaparición. Así, el pasado domingo el equipo que tuvo que entrenar durante toda la semana en el campo de Nueva Segovia, no pudo disputar el derbi frente a la Gimnástica Segoviana por la nieve caída en La Albuera, y seis días más tarde enlazará su segundo partido consecutivo sin jugar frente a la Arandina porque el campo de El Montecillo de Aranda de Duero tenía una ‘preciosa’ capa de hielo que resultaba muy complicada de quitar.

Así que el CD La Granja de nuevo tendrá que consensuar con la Arandina una fecha para la disputa del encuentro aplazado, y tendrá que hacerlo antes de que concluya la primera fase de la competición. Sin duda, un doble esfuerzo para el conjunto del Real Sitio, que ha pactado con la Gimnástica Segoviana la fecha de celebración del derbi en La Albuera para el 10 de febrero, en principio a las 19:45 horas. En las mismas circunstancias se encuentra el Numancia B, que también tuvo que aplazar su partido ante el Diocesanos.

A quitar nieve

El entrenador del CD La Granja asumía con resignación el cuarto partido aplazado de la temporada, “porque me imagino que la Arandina sería la primera interesada en jugar el partido. No ha podido ser, y ahora habrá que buscar un día para disputarlo, que no será nada fácil porque ya no quedan tantas fechas libres antes de que acabe la primera fase”.

Aunque no haya partido, al plantel del CD La Granja no le va a faltar tarea, porque para la mañana de hoy tiene una cita en su campo de El Hospital para continuar retirando la nieve y así ponerle en condiciones de cara al partido que (si el destino quiere) le medirá al Numancia B el próximo miércoles. “Vamos poco a poco y espero que lleguemos a tiempo”, asegura Ricardo, que como todos mira el mapa del tiempo esperando que suban un poco más las temperaturas y ello ayude a que la nieve se derrita, “pero no de golpe, que con la cantidad que hay, como no la retiremos antes de que llueva vamos a tener El Pontón II en El Hospital”.

Covid, nieve, hielo, goteras…

El del CD La Granja no es, por supuesto, el único partido suspendido para los equipos segovianos de las competiciones de fútbol y fútbol sala. Y es que las circunstancias son las que son, y más en pleno invierno en Castilla y León, y la lista de aplazados es larga:

Tercera División
Segov¡ana – Cebrereña (por Covid)
Fútbol- Liga Nacional Juvenil
– CD Isoba – Segoviana (por nieve).
Regional de Aficionados
– Sporting Uxama- Turégano CF (por nieve).
Regional de Juveniles
– Sporting Uxama – El Espinar (por nieve).
Fútbol Sala – Tercera División
– CD El Espinar Arlequín – Atco Bembibre (por Covid).
Regional de Aficionados
CD San Cristóbal de Segovia – Laguna FS VV (por Covid).
Regional Femenina
Atco. Benavente FS – CD Segosala (por Covid).

Esos encuentros están aplazados tal y como señaló la Federación Territorial de Fútbol, pero a ellos hay que unir el encuentro que deberían disputar el Segosala con el Albense en la Segunda División B de fútbol sala, que se hizo oficial su aplazamiento en la noche de este viernes, y el del Unami de la Segunda División femenina de fútbol sala, que debía jugar en Toledo frente al Mora, pero que no podrá hacerlo tras ser avisado el equipo de Toño González de la imposibilidad de jugar en el pabellón que debía acoger el encuentro por culpa de las goteras que inundaban la instalación.