Pablo alejandro (izq.) junto a Carlos Fonseca durante la presentación del técnico el pasado mes de junio. / KAMARERO
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El CD La Granja ha entrado en una peligrosa deriva después del cese de Carlos Fonseca, que se produjo en unas circunstancias no demasiado usuales, no solo porque no es habitual que una Junta Gestora despida a un entrenador, sino porque este cese se produjo prácticamente a pie de campo, una vez finalizado el encuentro que disputó el equipo del Real Sitio frente al Zamora, y que terminó con la derrota por 6-0.

“Hicimos una apuesta, y no nos salió bien”. Con estas palabras justificó Pablo Alejandro el cese de Fonseca, quien poco tiempo después de conocer que no seguiría como entrenador del CD La Granja señaló que el club estaba más pendiente de tener superávit que de preocuparse por las necesidades de la plantilla. Un desencuentro más que evidente en una relación que no ha llegado a los cuatro meses, y con el que se puede dar por fallido el segundo proyecto consecutivo del club.

LA HISTORIA (CASI) SE REPITE

Y es que en la campaña 2018/19 sucedió prácticamente lo mismo, con el proyecto que lideró al principio de la temporada José Luis Segovia, que fue cesado en el parón de diciembre, llegando a la entidad Diego Yepes, que logró salvar al equipo prácticamente en la última jornada de competición, pero que no continuó en el CD La Granja para la campaña siguiente.

El cambio radical que se hizo en verano trajo al club al madrileño Carlos Fonseca, pero también a un buen número de futbolistas que llevaron a que durante varias semanas de la pretemporada hasta cuatro decenas de jugadores poblaran el campo de El Hospital, y que el club tuviera que desgastarse sobremanera para gestionar algunos transfers de futbolistas que no han terminado de llegar hasta la pasada semana, lo que llevó a un equipo que comenzó con cuarenta futbolistas, a otro con evidentes problemas para completar las convocatorias.

Este hecho, más el provocado por un calendario nada benévolo con el equipo del Real Sitio, produjo una serie de resultados adversos que llevaron al CD La Granja de nuevo a la zona más baja de la clasificación, metido en unas posiciones de descenso que precisamente quería evitar a toda costa el club con el nuevo proyecto.

DECISIONES CONSENSUADAS

Con un ambiente muy enrarecido, como se pudo comprobar en Zamora, el equipo afronta ahora un nuevo cambio de entrenador. Aunque en la jornada de ayer Pablo Alejandro no quiso desvelar el nombre del sustituto de Fonseca, los rumores sitúan a un técnico veterano, José Antolín Crespo, al frente del banquillo granjeño, en lo que sería otro cambio de rumbo en el proyecto. La plantilla, que tuvo ayer jornada de descanso, comenzará hoy los entrenamientos para preparar el encuentro que el próximo sábado le medirá al Mirandés B, uno de los directos rivales del conjunto granjeño por la permanencia.

Alejandro quiso desmarcarse de cualquier decisión unipersonal que se haya podido tomar desde que se comunicó el cese de la Junta Directiva, la sustitución por una Junta Gestora y la convocatoria de elecciones, “porque somos seis personas las que vamos a tomar las decisiones, bien hasta que haya nueva Junta Directiva tras las elecciones, bien hasta que cesemos el 30 de junio”. Próximamente la Gestora nombrará un portavoz “que no seré yo” afirmó Alejandro, y que será quien haga públicas las decisiones que se tomen por parte de los órganos rectores del club.

LA SEGOVIANA, ALMAZÁN Y DESCANSO

La victoria de la Segoviana sobre el Salamanca B eleva al conjunto azulgrana hasta la tercera plaza de la tabla tras una duodécima jornada en la que, salvo la Arandina y el filial charro, puntuaron de tres el resto de equipos que pelean por el play off. De esta manera, el equipo gimnástico se mantiene dentro de la zona de fase de ascenso, y se medirá al Almazán el próximo fin de semana para afrontar posteriormente la jornada de descanso.

El equipo de Manu González es , junto al Burgos Promesas, el único de la parte alta de la tabla que todavía no ha superado la jornada de descanso que todos deben pasar al formar parte de un grupo de 21 equipos. El partido frente al Almazán cobra su importancia, en primer lugar porque el campo de La Arboleda es de esos en los que se ganan las ligas, y segundo término porque las diferencias en los puestos de play off no son grandes, con tres equipos en una diferencia de dos puntos, y podría darse la circunstancia de que la Segoviana entrase en la recta final de la primera vuelta fuera de las posiciones de fase de ascenso.