Baloncesto Claret Marin KAM4604
Drame intenta remontar la línea de fondo ante la oposición del visitante Hogan./ KAMARERO

El CD Claret se quedó de nuevo cerca de la victoria frente al Marín Peixegalego, pero un mal tercer cuarto dejó muy tocado al conjunto de Cristian Álvarez, que al final se quedó sin físico para culminar la remontada.

El encuentro no tardó en dibujar sus primeras premisas en ambos conjuntos. El CD Claret, con un porcentaje de aciertos mayor que en partidos precedentes, aunque sin ser todavía algo excelso, quería que el partido se jugara lejos de la pintura, porque el Marín contaba con jugadores de una mayor envergadura y pretendía que el juego se desarrollara más cerca del aro, donde la fortaleza de sus pivots podía decantar el partido a su favor.

Ninguno de los dos conjuntos logró llevarse el partido a su terreno en un primer tiempo en el que los errores en los lanzamientos de campo del conjunto local se vieron compensados por un tremendo ocho de diecinueve en los tiros libres por parte del equipo gallego. Los locales, siempre a rachas dependiendo del acierto los lanzamientos exteriores, adquirieron algunas ventajas, pero el trabajo de ‘hormiguitadel Marín, aprovechando la fortaleza de Hogan bajo el aro, siempre lograba responder a los envites de los segovianos, que sabían cerrar bien el rebote defensivo, aunque no culminar sus acciones de contragolpe.

Errores en el tiro libre

En el inicio del segundo cuarto, con el 20-16 en el marcador a favor del Claret, un par de aciertos de los de Cristian Álvarez amenazaron con empezar a romper el partido. Pero bastó con que el Marín ajustase algo mejor su defensa, y por dentro se aprovechara de varias personales evitables para volver no solo a reducir las diferencias, sino incluso a ponerse por delante en el electrónico. Y el daño pudo ser mayor si no hubieran llegado los errores desde el 4,75 por parte de los visitantes, que dejaron vivo al equipo segoviano para que este volviera a cogerle el pulso al encuentro desde la línea de tres, ya que en los lanzamientos de dos el porcentaje de acierto era bastante menor. Con las espadas en todo lo alto (40-41) se puso el punto y final al segundo cuarto.

La reacción local en los primeros minutos del último cuarto puso el partido en un puño, pero de nuevo faltó el físico y el Marín jugó mejor los instantes finales

El inicio del tercer cuarto no pudo ser peor para el conjunto segoviano, que encajó un parcial de 1-10 después de varios ataques muy mal culminados, y un flojo balance defensivo que le dieron al Marín la oportunidad de lucirse tanto bajo los aros como en el lanzamiento exterior. Quiso Cristian Álvarez frenar el mal momento de sus hombres con un tiempo muerto, pero no lo consiguió, y el Marín superó en los siguientes ataques la barrera de los diez puntos de renta.

Una crisis demasiado profunda

La crisis de los segovianos se prolongó durante varios minutos más, y su oponente bien que se aprovechó de ello, barrenando por dentro hasta conseguir que la casa de los locales se tambaleara durante muchos minutos, con un 42-59 que Drame se encargó de romper con un triple y un rebote defensivo. Pero no había continuidad en ataque, y en defensa nadie era capaz de imponerse a las torres visitantes, que siempre lograban producir alguna acción positiva para su equipo, ya fuera en forma de canasta, de falta personal… o de las dos cosas. Y todo ello pese a que los errores en los lanzamientos libres eran constantes en los jugadores gallegos.

Dos acciones positivas del Claret antes del final del tercer cuarto insuflaron algo de vida de cara a los diez últimos minutos del partido (49-62). Y no se puede decir que el equipo segoviano no lo intentara hasta el final, llevando el partido a un 61-64 que lo dejaba todo abierto. Pero, al igual que sucedió ante la Universidad de León, el cansancio pasó factura, y la victoria final se marchó para Galicia.