El CD Claret se ha quedado como el único equipo que aún no sabe lo que es ganar en la Liga EBA, tras la derrota que el equipo segoviano cosechó en el polideportivo Pumarín de Oviedo ante el filial del Unicaja Banco Oviedo, conjunto que al igual que el segoviano trabajaba para conseguir su primera victoria, y la logró en un partido marcado por las ausencias en el equipo segoviano, que jugó el choque con nueve jugadores.

El encuentro se decidió ya en el primer cuarto, en el que los locales se mostraron acertados tanto por fuera de la zona como en la pintura, mientras que los segovianos pasaban por sus habituales problemas para anotar.

Problemas en ataque

El 23-11 con el que se cerraron los primeros diez minutos no auguraban nada bueno para los visitantes, que en el segundo cuarto elevaron el tono defensivo, pero continuaron sin encontrar el ritmo anotador suficiente como para inquietar a los ovetenses, que en el tercer cuarto volvieron a acertar en el lanzamiento exterior y dejaron expedito el camino hacia la victoria con el 57-36 que dejaba el choque prácticamente decidido.

El CD Claret maquilló sus números en el tramo final del encuentro, pero sin inquietar en ningún momento la victoria para el cuadro local, y deberá continuar trabajando para conseguir una victoria que se le resiste demasiado. La próxima jornada el equipo de Cristian Álvarez tendrá un complicado compromiso que afrontar en su cancha del Emperador Teodosio, donde se medirá al salmantino conjunto del Leclerc Caja Rural, tercero de la clasificación con un balance de siete victorias y dos derrotas.