El CD Base trabaja desde hace varias campañas para convertirse en una referencia dentro del baloncesto en Segovia, una tarea que no resulta sencilla no solo por el gran arraigo que el fútbol y el fútbol sala tienen en Segovia, sino por la propia dificultad que desde los primeros meses de 2020 entraña la propia práctica del baloncesto junto a los deportes de cancha con unas medidas sanitarias que castigaban la práctica deportiva más allá del deporte individual.

Sin embargo, el club consiguió que en el año de la pandemia sus integrantes continuaran entrenando, aunque fuera con mascarilla y en canchas descubiertas, y así logró que sus jóvenes componentes no se desengancharan del baloncesto. Tanto es así que en la vuelta a una relativa normalidad, el CD Base ya cuenta con cerca de 200 componentes entre jugadores de las categorías infantil, juvenil y cadete, con más de 110 chicos y de 70 chicas, más una veintena de entrenadores para que no haya equipo sin uno o dos responsables.

DIEZ EQUIPOS AUTONÓMICOS

No son equipos los que le faltan al club, que comenzará la competición autonómica con seis equipos masculinos, dos infantiles, dos cadetes y un juvenil, además del conjunto senior que jugará en la Primera Nacional, y cuatro femeninos, con dos infantiles, un cadete y un juvenil. Toda una estructura que hay que gestionar desde la directiva del club que preside Rodrigo Hernando.

Las ligas autonómicas para los equipos de cantera comenzarán el 16 de octubre, puesto que ahora se están disputando las fases previas para definir las categorías, en las que el club ha optado por no participar. El equipo de Primera Nacional comenzará la competición el próximo fin de semana, con la intención de conseguir el ascenso a la Liga EBA, con mucha juventud en sus filas ya que la mayoría de sus componentes son seniors de primer y segundo año, con algún ilustre veterano aportando la experiencia necesaria para afrontar la temporada.

Hernando, que suma ya siete años vinculado a la directiva del CD Base, tiene claro el objetivo del club, “que no es otro que el de construir desde abajo”. Económicamente siempre es complicado sacar adelante los proyectos “pero si se logra la estabilidad, deportivamente hay relevo, porque todos los años salen jugadores”.

SIN ALEGRÍAS ECONÓMICAS

El gasto es más asumible en la Primera Masculina “porque hay diez viajes en toda la temporada que tienen un coste de 5.000 euros, y es algo que podemos sostener aunque sea hipotecando otras cosas”. Y es que, con unos ingresos que en cerca de un noventa por ciento dependen de las cuotas que abonan los jugadores “incluyendo a los de Primera Nacional”, el CD Base tiene que hacer un buen encaje de bolillos para cuadrar las cuentas, “sin ‘columpiarnos’ en absolutamente nada a efectos económicos. Queremos ampliar la lista de colaboradores, pero no resulta sencillo porque Segovia da para lo que da, y estamos muy agradecidos a los que confían en nosotros”.

Y, sabiendo que la situación económica no es sencilla para nadie, el club junto a la empresa Gasóleos Martín ha creado un programa de becas para que seis deportistas que deseen jugar en el club, pero cuyas familias no tengan recursos para poder inscribirlos, puedan jugar en el CD Base.

EL ORGULLO DE LA BASE

La Liga Avispa Calixta continúa siendo uno de los proyectos básicos para la entidad. Con un calendario que se prevé que se pueda establecer desde los meses de noviembre a abril, en breve comenzarán las reuniones con los clubes que deseen participar en una competición adaptada a la edad de los participantes y que volverá a disputarse en el Frontón Segovia.

“Tenemos que establecer los protocolos anti-covid, pero con toda seguridad habrá que jugar con mascarilla”, afirmó Hernando. “En los equipos todos entrenan con mascarilla, y es algo a lo que te acabas acostumbrando”. También lo hacen los más jóvenes que forman parte de la escuela de baloncesto que el club ha abierto en Palazuelos de Eresma “y que es algo que nos hace especial ilusión, y nos motiva mucho”.

LAS CHICAS PISAN FUERTE

El CD Base se muestra orgulloso de las más de setenta chicas que juegan en el club, que “nos ‘obligan’ a seguir creciendo para ellas”, afirmó Rodrigo Hernando, sabedor de que en muy poco tiempo los equipos de la categoría junior femenina van a demandar un conjunto en la Primera Nacional para seguir creciendo “que en el caso del baloncesto femenino es casi como una Liga EBA a efectos económicos”. Pero el club está dispuesto a intentarlo “porque las chicas necesitan tener una referencia por arriba a la que aspirar”