Dicen que cuando un equipo está en racha, lo único que quiere es jugar para prolongarla todo lo que pueda, y que cuando llega el mal momento, lo que más desea es entrenar para que a través del trabajo se pueda cambiar la suerte. Siendo así, la crisis deportiva le ha llegado al Viveros Herol Nava en el peor momento, con partidos cada tres días por aquello de recuperar las jornadas, que le están impidiendo afianzar sus esquemas y dotar a la plantilla de un poco más de confianza, que siempre hace falta.

Así que tres días después de jugar y perder claramente ante el Ademar de León, ofreciendo una preocupante imagen de impotencia ofensiva en el primer período, el conjunto segoviano vuelve a jugar en su vacío pabellón. Y lo hará frente a otro oponente que se encuentra en un gran momento como es el Bada Huesca, que después de seis victorias consecutivas ha pasado de ser un candidato a pelear por la permanencia, a mirar de frente a los puestos europeos de la clasificación.

El técnico, tranquilo

Es evidente que no hay mal ni bien que cien años dure, ni cuerpo que lo resista, así que el Viveros Herol Nava quiere comenzar a recorrer el camino de la redención y de paso terminar con la racha del conjunto oscense. No será porque Diego Dorado no confíe en sus hombres, porque en la previa del encuentro el técnico ya afirmó sentirse “muy tranquilo”, porque el equipo “está trabajando bien”.

“Tenemos que ser competitivos desde el principio hasta el final”

El entrenador navero es consciente de que, para imponerse a un rival en racha como es el oscense “tenemos que ser competitivos desde el principio hasta el final”. Y ello pasa por elevar el nivel en ambas áreas “en ataque mejorando el acierto de cara a portería”, algo que se echó muy en falta en el último encuentro, y en el apartado defensivo “siendo más intensos” afirmó el técnico.

Lesionados

Como al perro flaco todo se le vuelven pulgas, el Viveros Herol Nava tuvo la mala fortuna de ver cómo dos de sus jugadores importantes en el esquema, Lukas Simenas y Filip Vujovic, caían lesionados antes de jugar frente al Ademar, y como quiera que sus dolencias no han remitido del todo, serán duda para el encuentro de esta tarde, por más que Dorado desee “poder contar con ellos”.

Vujovic, con una fuerte contusión en un gemelo, es el que más opciones tiene de llegar al partido, pero su participación no es ni mucho menos segura. El caso de Simenas es aún más preocupante, porque en el entrenamiento previo al partido del domingo sufrió una contractura en la espalda que le dejó literalmente ‘doblado’ y le obligó a infiltrarse para poder hacer incluso vida normal. El lituano será más que seria duda para el encuentro.

Con esas dos ausencias, se hace vital que el equipo dé un paso adelante tanto en el apartado defensivo, y hay que tener cuidado en ese aspecto con las conexiones que los centrales del Bada Huesca realizan con el pivote Iván Montoya, dominador en los seis metros, como en la parcela ofensiva, donde se hará importante realizar una buena selección de los lanzamientos, pero también la culminación de los mismos con la calidad que atesora una plantilla de Liga Asobal. Solo así se podrá superar a un rival que llega en estado de gracia, pero al que se puede ganar.